Sean “Diddy” Combs llora en el tribunal: condenado a 4 años de prisión en EE.UU.

 Sean “Diddy” Combs llora en el tribunal: condenado a 4 años de prisión en EE.UU.

El rapero y magnate musical Sean “Diddy” Combs rompió en llanto durante la audiencia en la que el tribunal federal de Manhattan dictó la sentencia que lo mantendrá en prisión durante más de cuatro años. El artista de 55 años fue hallado culpable de organizar viajes con fines de prostitución, aunque fue absuelto de los cargos más graves de crimen organizado y trata de personas.

Durante la sesión del 3 de octubre, Combs pidió perdón públicamente, asegurando: “Lamento profundamente mis errores, lamento el dolor que causé. Acepto la responsabilidad por lo que hice”. Su defensa proyectó un video sobre su vida para intentar humanizar su figura frente al jurado, pero la decisión del juez Arun Subramanian fue clara: cuatro años de cárcel, en una de las condenas más relevantes contra una figura de la industria musical en los últimos años.

¿De qué fue declarado culpable Sean “Diddy” Combs?

El productor musical fue condenado por dos cargos relacionados con la organización de viajes donde se contrataron acompañantes para participar en espectáculos sexuales bajo el efecto de drogas, prácticas conocidas como “Freak Offs”. Estos encuentros eran grabados por Combs, quien participaba de manera indirecta.

Aunque la fiscalía buscaba una sentencia mayor, al señalarlo también por trata de personas y conspiración de crimen organizado, el jurado limitó la condena únicamente a los hechos probados. De esta forma, evitó una pena que pudo haber alcanzado varias décadas en prisión.

El caso Cassie Ventura reaviva críticas

Previo a la sentencia, Combs también pidió perdón por la agresión contra su expareja, la cantante Cassie Ventura, ocurrida en 2016 y registrada en video. Sin embargo, ella respondió con dureza en una carta al juez, asegurando que el rapero “no tiene interés en cambiar ni en mejorar”.

¿Qué sigue para “Diddy”?

La defensa de Combs había solicitado una pena máxima de 14 meses, argumentando el tiempo que ya pasó en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una de las prisiones más duras de Estados Unidos. No obstante, el juez decidió imponer más de cuatro años de prisión, lo que marca un antes y un después en la carrera del artista y en el debate sobre el abuso de poder en la industria musical.