El acuerdo para reabrir el Gobierno de EE. UU. divide a los demócratas y debilita su presión sobre Trump
El acuerdo bipartidista para reabrir el Gobierno federal de Estados Unidos tras el cierre más largo en su historia ha provocado una división interna en el Partido Demócrata y ha reducido su capacidad de presión sobre la administración del expresidente Donald Trump, especialmente en asuntos clave como la cobertura sanitaria de Obamacare.
Hace apenas una semana, los demócratas celebraban sus victorias en las elecciones locales y estatales como una señal de fortaleza política. Sin embargo, el pacto alcanzado por ocho senadores moderados —uno de ellos independiente— con los republicanos, sin el respaldo de la mayoría del partido ni de sus líderes, ha generado tensiones y críticas dentro de la formación.
El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, votó en contra del acuerdo, calificándolo de un error estratégico, mientras que el presidente de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, adelantó que tampoco lo apoyará cuando llegue a votación en la cámara baja.
El senador Bernie Sanders consideró que el pacto representa “una mala noche” para los demócratas, mientras que figuras como Chris Murphy (Connecticut) y los gobernadores Gavin Newsom (California) y JB Pritzker (Illinois) coincidieron en que el acuerdo “es patético” y “una promesa vacía”.
Por su parte, los legisladores demócratas que promovieron la negociación, como Jeanne Shaheen (New Hampshire), defendieron su decisión, argumentando que “era la única propuesta viable para reabrir el Gobierno y pagar a los trabajadores afectados”.
El acuerdo, que no incluye ninguna mención a la extensión de la cobertura sanitaria de Obamacare, contempla financiar a los departamentos de Agricultura, Asuntos de Veteranos y otras agencias federales hasta el 30 de enero, además de garantizar el pago retroactivo a miles de empleados que trabajaron sin salario durante las últimas seis semanas.
Los republicanos se comprometieron de manera informal a considerar una votación sobre Obamacare en el Senado, aunque el texto final del pacto no lo menciona. El líder republicano Mike Johnson también evitó garantizar que dicha votación se llevará a cabo, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA).
Se espera que el Senado vote el acuerdo esta tarde, y, de aprobarse, será enviado a la Cámara de Representantes para su validación final antes de que Donald Trump lo ratifique.