Trump amenaza con intervenir en México contra el narco “Si ellos no lo hacen, nosotros lo haremos”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reavivó la polémica al advertir nuevamente sobre una posible intervención en México para combatir a los cárteles del narcotráfico, en medio de un escenario de creciente tensión diplomática entre ambos países.
Durante un evento en la Casa Blanca previo al Día de la Madre, Trump afirmó que su administración ha logrado avances en el combate al tráfico de drogas mediante operaciones en el mar contra embarcaciones presuntamente cargadas con estupefacientes. Sin embargo, señaló que estas acciones podrían extenderse a territorio terrestre.
“Escucharán algunas quejas de algunas personas en lugares como México y otros sitios, pero si ellos no van a hacer el trabajo, nosotros lo haremos”, declaró el mandatario estadounidense, al referirse directamente al país vecino con el que Estados Unidos comparte más de 3,000 kilómetros de frontera.
Las declaraciones del expresidente ocurren en un contexto particularmente sensible para la relación bilateral México–Estados Unidos, marcada por recientes acusaciones judiciales contra funcionarios mexicanos. Entre ellos destacan el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, un senador y el alcalde de la capital del estado, señalados por presuntos vínculos con el grupo criminal conocido como Los Chapitos, facción asociada al Cártel de Sinaloa.
A este escenario se suma un incidente ocurrido en Chihuahua, donde la presencia de agentes de la CIA sin notificación previa al gobierno federal mexicano derivó en una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR), que ha citado a decenas de personas para declarar.
Desde Washington, el gobierno estadounidense ha cuestionado la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, acusándola de falta de empatía hacia ciudadanos norteamericanos afectados en estos hechos. Sin embargo, la mandataria mexicana sí expresó condolencias públicas por las víctimas en sus primeras declaraciones.
En respuesta, Sheinbaum ha endurecido su discurso y ha reiterado la defensa de la soberanía nacional. Durante la ceremonia por el aniversario de la Batalla de Puebla, afirmó que México no aceptará injerencias extranjeras. “Ninguna potencia extranjera dirá a los mexicanos cómo nos gobernamos”, enfatizó.
La tensión también se alimenta de la nueva Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 de Estados Unidos, en la que México es señalado como punto clave en la producción y tráfico de drogas sintéticas como el fentanilo y la metanfetamina, además de ser identificado como territorio con laboratorios clandestinos y rutas de tráfico hacia la frontera norte.
El documento también advierte que continuarán las acciones militares y policiales contra cárteles considerados organizaciones terroristas por la administración estadounidense, lo que refuerza la postura de línea dura impulsada por Trump.
Mientras tanto, el caso del gobernador Rocha Moya permanece sin resolución, en medio de solicitudes de extradición y falta de pruebas formales, según autoridades mexicanas. No obstante, funcionarios estadounidenses han adelantado que podrían presentarse nuevas acusaciones contra altos mandos políticos en México.
El escenario actual refleja un aumento en la presión política y judicial entre ambos países, lo que podría impactar la cooperación bilateral en materia de seguridad y combate al narcotráfico en los próximos meses.