Sheinbaum enviará este jueves iniciativa para prohibir doble nacionalidad a candidatos a la Presidencia y gubernaturas
La presidenta Claudia Sheinbaum enviará este jueves al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma constitucional que busca establecer nuevas condiciones para quienes aspiren a ocupar la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La propuesta contempla que las personas que busquen ser candidatas a estos cargos y cuenten con una segunda nacionalidad tengan que renunciar a ella para poder participar en el proceso electoral.
De acuerdo con la presidenta, el objetivo es garantizar que quienes lleguen a los principales cargos de elección popular del país tengan como prioridad el interés nacional y sean únicamente ciudadanos mexicanos al momento de buscar estas posiciones.
Sheinbaum busca modificar la Constitución por doble nacionalidad
Durante su conferencia de prensa, Sheinbaum explicó que actualmente la Constitución mexicana no establece con suficiente claridad esta condición para quienes aspiran a la Presidencia, las gubernaturas o la Jefatura de Gobierno.
La mandataria consideró necesario hacer explícito el requisito mediante una reforma constitucional. Señaló que incluso existen gobernadores en funciones que cuentan con otra nacionalidad, situación que, desde su perspectiva, debe ser regulada.
La iniciativa será enviada este jueves al Congreso de la Unión para que sea analizada por legisladores.
El planteamiento de la presidenta es que, una vez que una persona decida registrarse como aspirante a la Presidencia o a una gubernatura, tenga que renunciar a cualquier otra ciudadanía que posea.
¿Qué propone Sheinbaum para los candidatos con doble nacionalidad?
La propuesta busca que quienes pretendan competir por la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno cumplan con el requisito de ser exclusivamente mexicanos.
Sheinbaum argumentó que esta medida permitiría garantizar que el interés de México esté por encima de cualquier vínculo con otro país.
“Lo que estamos proponiendo es eso, que una vez que se inscriban cuando quieran ser presidente o gobernador, deben renunciar a otra ciudadanía para garantizar que el interés de la nación esté por encima por cualquier otro interés”, afirmó la presidenta.
La iniciativa plantea así una modificación a las reglas constitucionales relacionadas con los requisitos para ocupar los cargos públicos de mayor relevancia política en el país.
Sheinbaum responde sobre Francisco Javier García Cabeza de Vaca
Durante la conferencia, la presidenta también fue cuestionada sobre si la reforma podría afectar las aspiraciones políticas del exgobernador de Tamaulipas Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien cuenta con ciudadanía estadounidense.
Ante la pregunta sobre si la iniciativa le cerraría la puerta a una eventual candidatura, Sheinbaum respondió: “Está muy difícil ser candidato y lanzar tu candidatura desde otro país”.
La declaración se produjo en el contexto de la discusión sobre los requisitos que tendrían que cumplir quienes busquen competir por cargos de elección popular.
Presidenta argumenta que busca proteger el interés nacional
Sheinbaum insistió en que la reforma está relacionada con la necesidad de garantizar que quienes gobiernen el país o los estados tengan como prioridad los intereses de México.
La presidenta sostuvo que una persona con doble nacionalidad puede tener vínculos ciudadanos con dos países y consideró que esta situación debe ser tomada en cuenta al establecer los requisitos para ocupar determinados cargos públicos.
“Un gobernador que tiene doble nacionalidad tiene dos intereses, es ciudadano de dos naciones distintas”, señaló.
La mandataria agregó que, ante lo que calificó como situaciones de injerencia, considera indispensable establecer de manera clara que quienes aspiren a estos cargos sean mexicanos sin otra nacionalidad.
Ahora corresponderá al Congreso de la Unión recibir y analizar la iniciativa de reforma constitucional. El proceso legislativo determinará si la propuesta avanza, qué modificaciones podría recibir y cuáles serían sus alcances para futuros procesos electorales.
Por tratarse de una reforma constitucional, la iniciativa deberá seguir el procedimiento legislativo correspondiente antes de convertirse en una disposición vigente.