Aumenta la censura digital en Rusia: el Kremlin endurece el control sobre celulares y restringe redes sociales

 Aumenta la censura digital en Rusia: el Kremlin endurece el control sobre celulares y restringe redes sociales

El gobierno de Rusia, encabezado por el presidente Vladimir Putin, avanzó en un endurecimiento sin precedentes del control digital con nuevas restricciones a plataformas de mensajería y un paquete legislativo que amplía la vigilancia estatal sobre teléfonos móviles, comunicaciones y servicios en línea. Las medidas, aprobadas por un parlamento dominado por el Kremlin, refuerzan la censura informativa y elevan la trazabilidad de los contactos con el extranjero.

La Roskomnadzor, agencia rusa de supervisión de telecomunicaciones, confirmó que mantendrá las restricciones a Telegram hasta que la empresa “subsane violaciones a la legislación nacional”. Según el organismo, persisten riesgos por protección insuficiente de datos personales, así como por fraude y actividades delictivas que, a su juicio, no han sido mitigadas.

Telegram, información y guerra

Desde 2022, Telegram se consolidó como una de las principales fuentes de información para seguir el conflicto en Ucrania, con canales que difunden reportes en tiempo real. Precisamente por ese rol informativo, las autoridades rusas han limitado el acceso a canales y contenidos, en el marco de una política de censura que busca controlar la narrativa pública.

Roskomnadzor reiteró que está dispuesta a colaborar con servicios digitales nacionales y extranjeros siempre que cumplan con la ley rusa, lo que incluye alojar servidores en territorio nacional, resguardar datos personales y prevenir extremismo, terrorismo y fraude.

Nuevas reglas para celulares y comunicaciones

La Duma Estatal aprobó en primera discusión un proyecto con cerca de 20 iniciativas para reforzar el control digital. Entre los puntos clave destacan:

  • Registro obligatorio de “SIM infantiles”: los padres deberán notificar si transfieren tarjetas SIM a sus hijos.
  • Identificación única de dispositivos: cada móvil importado recibirá un IMEI (pasaporte digital de 15 dígitos) integrado en una base de datos gubernamental.
  • Límites a tarjetas bancarias: una persona no podrá tener más de 20 tarjetas en total ni más de cinco por banco, con facultad del Banco Central para modificar topes.
  • Reporte de llamadas internacionales: los operadores deberán informar todas las llamadas entrantes del extranjero, si es técnicamente viable.

Acceso reforzado a servicios estatales

El acceso y recuperación de cuentas en Gosuslugi quedará restringido a métodos “fiables”: verificación presencial en centros multifuncionales (MFC), aplicaciones bancarias, biometría y firma electrónica calificada. Además, el portal incorporará un botón de pánico para víctimas de delitos informáticos.

En paralelo, se prohíben sitios de phishing y se obliga a los bancos a reforzar la ciberseguridad; de incumplir, deberán compensar a los clientes por fondos perdidos.

Un giro más autoritario

Organizaciones de derechos digitales advierten que estas normas profundizan la censura y la vigilancia masiva, al ampliar el monitoreo de dispositivos, comunicaciones y actividad financiera. El Kremlin, por su parte, sostiene que se trata de medidas de seguridad. El debate queda abierto, pero el impacto sobre la privacidad y la libertad de información en Rusia es inmediato.