Jornada laboral de 40 horas acelerará uso de robots e IA en hoteles de Quintana Roo: IMEF

 Jornada laboral de 40 horas acelerará uso de robots e IA en hoteles de Quintana Roo: IMEF

La jornada laboral de 40 horas podría acelerar la incorporación de robots, inteligencia artificial y sistemas de automatización en la hotelería de Quintana Roo, particularmente en destinos turísticos como Cancún y Riviera Maya, de acuerdo con el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

Ángel Gerardo Dzib Flores, presidente del IMEF capítulo Quintana Roo, señaló que la reducción de la jornada representará un reto operativo para las empresas del sector, que tendrán que reorganizar turnos, ajustar sus plantillas o invertir en tecnología para mantener sus servicios.

La reforma establece una reducción gradual de la jornada laboral. A partir de 2027 será de 46 horas semanales; en 2028 bajará a 44, en 2029 a 42 y finalmente llegará a 40 horas semanales en 2030.

Hoteles de Cancún enfrentarán nuevos retos operativos

La reducción de horas tendrá especial relevancia para la hotelería de Cancún y Riviera Maya, debido a que los grandes complejos turísticos requieren cientos de trabajadores para mantener sus operaciones.

Dzib Flores explicó que las empresas tendrán que encontrar alternativas para cubrir las horas que dejarán de estar disponibles. Entre ellas se encuentran la reorganización de turnos, la contratación de más personal y una mayor inversión en herramientas tecnológicas.

En este escenario, la automatización podría adquirir mayor importancia dentro de los hoteles de Quintana Roo.

El presidente del IMEF señaló que actividades relacionadas con reservaciones, atención al cliente, mercadotecnia, facturación y algunas tareas administrativas pueden incorporar sistemas digitales, inteligencia artificial y plataformas automatizadas.

Robots e inteligencia artificial ganan espacio en la hotelería

La automatización también podría extenderse a determinadas actividades operativas.

De acuerdo con lo señalado por el IMEF, en los próximos años podría aumentar la presencia de robots para limpieza de áreas comunes, entrega de amenidades y apoyo en tareas de back office.

El objetivo de estas herramientas sería reducir la carga de actividades repetitivas y permitir que los hoteles mantengan determinados procesos con una menor disponibilidad de horas de trabajo.

Esto no significa que toda la operación hotelera pueda sustituirse mediante tecnología. La atención personalizada, la gastronomía, el mantenimiento especializado y otras actividades continúan dependiendo de trabajadores.

Sin embargo, la reducción de la jornada puede convertirse en un incentivo adicional para que las empresas analicen qué procesos pueden digitalizarse o automatizarse.

La jornada de 40 horas también exige nuevos controles

La transformación no solamente será operativa. Los hoteles también tendrán que adaptar sus sistemas para cumplir con las nuevas disposiciones laborales.

La reforma establece un registro electrónico de la jornada laboral, con información sobre los horarios de entrada y salida de los trabajadores. Esta obligación comenzará a aplicarse a partir de 2027, de acuerdo con las disposiciones previstas en la reforma.

Para las empresas turísticas, esto representa otro frente de inversión, ya que deberán contar con sistemas capaces de registrar y documentar las jornadas de sus colaboradores.

De esta manera, la digitalización no solamente podría utilizarse para mejorar la operación de los hoteles, sino también para fortalecer el control administrativo y el cumplimiento de las obligaciones laborales.

¿Qué impacto tendrá en los costos de los hoteles?

Uno de los principales retos para la hotelería será mantener sus niveles de servicio con menos horas disponibles por trabajador.

Las empresas tendrán que evaluar si resulta más conveniente reorganizar horarios, contratar personal adicional, pagar tiempo extraordinario o invertir en tecnología.

En hoteles de gran tamaño, donde pueden trabajar cientos de colaboradores, incluso pequeños cambios en la organización de los turnos pueden tener efectos importantes sobre los costos de operación.

El IMEF considera que los ingresos en dólares que genera buena parte de la actividad turística del Caribe mexicano podrían contribuir a amortiguar parte de la presión financiera asociada con el incremento de costos.

No obstante, el comportamiento del tipo de cambio, los salarios, las contrataciones y el costo de las nuevas tecnologías serán factores que las empresas deberán considerar durante la transición.

Cancún podría acelerar su transformación tecnológica

La entrada gradual de la jornada laboral de 40 horas abre un nuevo escenario para la industria turística de Quintana Roo.

Para los hoteles de Cancún y Riviera Maya, el reto será mantener la calidad del servicio mientras se adaptan a una menor cantidad de horas laborales disponibles.

En este contexto, la inteligencia artificial, los robots y la automatización hotelera podrían convertirse en herramientas cada vez más utilizadas para atender tareas repetitivas y mejorar determinados procesos.

La transición será gradual y permitirá que las empresas preparen sus operaciones antes de llegar al esquema de 40 horas en 2030.

Por ello, el cambio en la jornada laboral no solamente representa una modificación en los horarios de los trabajadores. También puede impulsar una transformación tecnológica de la hotelería en Quintana Roo, con nuevos modelos de organización, mayor digitalización y una creciente incorporación de herramientas de inteligencia artificial.