Trump amenaza con destruir la isla de Jark en plena escalada del conflicto entre Estados Unidos, Irán e Israel
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una fuerte advertencia este lunes al asegurar que podría “destruir por completo” la isla de Jark, principal terminal petrolera de Irán, si no se alcanza “pronto” un acuerdo que permita poner fin al conflicto en Oriente Medio y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
La isla de Jark es un punto clave para la economía iraní, ya que concentra cerca del 90% de las exportaciones de petróleo del país. La amenaza se produce en un contexto de creciente tensión regional, tras el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero con un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Desde entonces, la guerra se ha extendido a distintos frentes en la región, afectando no solo la estabilidad política, sino también el comercio internacional. Uno de los principales impactos ha sido el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía marítima por la que transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de hidrocarburos.
Escalada militar y crisis regional
En los últimos días, los bombardeos se han intensificado. El gobierno de Benjamin Netanyahu ha ordenado expandir la zona de seguridad en Líbano, con el objetivo de contener al grupo proiraní Hezbolá. De acuerdo con reportes oficiales, los ataques en territorio libanés han dejado más de 1,200 muertos desde inicios de marzo.
En paralelo, Irán ha enfrentado afectaciones internas tras ataques a su infraestructura eléctrica, que provocaron apagones en diversas zonas de su capital, Teherán. Sin embargo, autoridades iraníes han asegurado que la red eléctrica se mantiene estable pese a los bombardeos.
Asimismo, el ejército israelí informó sobre un ataque a una universidad en Teherán vinculada con los Guardianes de la Revolución, argumentando que en ese lugar se desarrollaban proyectos de armamento avanzado.
Impacto global: petróleo al alza y tensión diplomática
El conflicto ha tenido repercusiones directas en los mercados internacionales. El precio del petróleo ha registrado un incremento superior al 50% desde el inicio de la guerra, alcanzando este lunes niveles por encima de los 115 dólares por barril de Brent.
A pesar del tono confrontativo, Trump también señaló que su gobierno mantiene “conversaciones serias” con un nuevo liderazgo iraní, al que calificó como más abierto al diálogo, aunque sin ofrecer mayores detalles.
En el ámbito militar, Estados Unidos ha reforzado su presencia en la región con el despliegue de un buque de asalto anfibio y un contingente de aproximadamente 3,500 marines.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Washington de enviar mensajes contradictorios: por un lado, propone negociaciones, mientras que, por otro, prepara posibles ofensivas militares.
Crisis humanitaria y vida cotidiana en Teherán
Mientras continúan los enfrentamientos, la población civil enfrenta las consecuencias del conflicto. Organizaciones como Hrana han documentado cientos de ataques en distintas provincias iraníes, muchos de ellos en zonas residenciales.
Habitantes de Teherán describen una vida cotidiana marcada por el miedo y la incertidumbre. Actividades simples como salir de noche, visitar un café o desplazarse por la ciudad se han vuelto riesgosas o imposibles.
De acuerdo con datos de la organización Acled, en el primer mes del conflicto se han registrado cerca de 2,300 bombardeos por parte de Estados Unidos e Israel, así como más de 1,100 ataques de represalia por parte de Irán.
La situación en Oriente Medio continúa sin señales claras de resolución, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el impacto económico, político y humanitario de esta escalada.