Israel destruye el palacio presidencial de los hutíes en Yemen tras ataque con misiles y drones

El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, informó que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) destruyeron este domingo el palacio presidencial de los hutíes en Yemen, además de depósitos de combustible y dos plantas eléctricas en Saná, la capital del país.
En un comunicado conjunto con el primer ministro Benjamín Netanyahu, el funcionario señaló que los rebeldes hutíes están “aprendiendo a las malas” las consecuencias de sus ataques contra territorio israelí.
“A quien nos ataca, lo atacamos. A quien planea atacarnos, lo atacamos. La región está viendo la fuerza y la determinación del Estado de Israel”, declaró Netanyahu, quien supervisó las operaciones junto con el ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, desde Tel Aviv.
Víctimas y daños en Yemen
De acuerdo con el Ministerio de Salud y Medioambiente de los hutíes, el ataque dejó al menos dos muertos y 35 heridos. Además, se reportaron graves daños en la infraestructura energética, lo que ha dejado a varios sectores de la ciudad sin suministro eléctrico.
Las autoridades israelíes confirmaron que todos los aviones militares participantes regresaron a salvo tras la operación.
Contexto del ataque
El bombardeo se produjo en respuesta al lanzamiento, el viernes pasado, de un dron y un misil balístico con ojiva de bomba de racimo por parte de los hutíes contra Israel. Una de las municiones impactó en el patio de una vivienda en Ginaton, ciudad ubicada en el centro del país, ocasionando daños materiales menores.
El ejército israelí reconoció que investiga por qué el misil no fue interceptado, aunque descartó que el fallo estuviera relacionado con el tipo de ojiva.
Escalada regional
Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, han intensificado sus ataques con drones y misiles balísticos contra Israel desde el inicio de la guerra en Gaza tras los ataques de Hamas el 7 de octubre de 2023. Aunque la mayoría son interceptados, algunos han causado daños en territorio israelí.
En respuesta, Israel ha lanzado múltiples bombardeos contra Saná y otras regiones controladas por los insurgentes. Incluso, durante la guerra de junio, Irán también atacó con misiles balísticos con ojivas de racimo contra objetivos israelíes.
La violencia persiste pese al alto el fuego pactado en mayo entre los hutíes y Estados Unidos, lo que refleja la fragilidad de la estabilidad en Medio Oriente y la creciente tensión regional con Irán como actor clave en el suministro militar a los rebeldes.