Infantino justifica los altos precios de los boletos del Mundial 2026 y apela a la demanda histórica

 Infantino justifica los altos precios de los boletos del Mundial 2026 y apela a la demanda histórica

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió al paso de las críticas por los altos precios de los boletos del Mundial de Futbol 2026, al asegurar que estos responden a una demanda sin precedentes y a la necesidad de sostener el desarrollo del futbol a nivel global. La próxima Copa del Mundo se celebrará por primera vez en tres países anfitriones: Estados Unidos, México y Canadá, y contará con un formato ampliado de 48 selecciones, lo que ha incrementado el interés de los aficionados.

Durante su participación en la primera edición de la Cumbre Mundial del Deporte, celebrada en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, Infantino reveló que la FIFA recibió alrededor de 150 millones de solicitudes para la compra de boletos en las primeras fases del proceso, una cifra que, dijo, supera cualquier antecedente en la historia del torneo.

“Si pensamos que en casi 100 años de historia del Mundial la FIFA ha vendido aproximadamente 44 millones de boletos en total, en tan solo dos semanas habríamos podido llenar 300 años de Copas del Mundo”, afirmó el dirigente. Para Infantino, este nivel de interés demuestra que los precios están directamente ligados a la alta demanda global.

El presidente de la FIFA subrayó que los ingresos generados por la venta de entradas, incluidas las más costosas, no se quedan únicamente en la organización del torneo, sino que se redistribuyen para impulsar el futbol en los países afiliados. “Lo importante y crucial es que el dinero regrese al futbol y permita su crecimiento en todo el mundo”, sostuvo, al defender lo que calificó como un modelo de financiamiento solidario.

No obstante, en las últimas semanas, aficionados y analistas deportivos han cuestionado que los precios del Mundial 2026 se alejan del carácter popular del futbol. En un inicio, la FIFA estableció tarifas de entre 120 y 265 dólares para partidos de la fase de grupos sin selecciones anfitrionas, mientras que los boletos para la final superaron los 6,700 dólares, convirtiéndose en los más caros en la historia del torneo.

Ante el descontento, el organismo habilitó localidades limitadas desde 60 dólares, una medida que buscó ampliar el acceso, aunque las críticas no han cesado. Para muchos seguidores, el costo sigue siendo elevado, especialmente para familias y aficionados tradicionales que han asistido a ediciones anteriores.

Aun así, Infantino insistió en que el Mundial 2026 será el más grande e inclusivo de la historia, tanto por el número de equipos como por su alcance comercial y mediático. La discusión sobre los precios de los boletos, sin embargo, continuará marcando el debate rumbo a una Copa del Mundo que promete romper récords dentro y fuera de la cancha.