Se adelanta la arribazón de sargazo en Quintana Roo y enciende alertas para la temporada 2026

 Se adelanta la arribazón de sargazo en Quintana Roo y enciende alertas para la temporada 2026

De manera inusual, la temporada de arribazón de sargazo en las costas de Quintana Roo comenzó desde los primeros días del año y no en primavera, como era habitual. Así lo informó Esteban Jesús Amaro Mauricio, director de la Red de Monitoreo del Sargazo en el estado, quien advirtió que al menos cinco de los diez municipios costeros ya registran los primeros recales.

De acuerdo con el especialista, imágenes satelitales analizadas por la Universidad de Florida muestran la presencia de alrededor de siete millones de toneladas de la macroalga distribuidas desde África hasta el Golfo de México. Este escenario anticipa que 2026 podría ser tan intenso como 2025, año en el que se recolectaron 73 mil 224 toneladas de sargazo en el Caribe mexicano.

Amaro Mauricio explicó que los primeros arribos se detectaron de forma atípica en el sur del estado, específicamente en Xcalak y Mahahual. En la zona norte, los recales tempranos se observaron al oriente de Cozumel, así como en Tulum, Puerto Morelos y Playa del Carmen.

Aunque Quintana Roo cuenta con casi 1,200 kilómetros de litoral, todavía son pocas las playas con afectaciones visibles; sin embargo, la llegada del alga se ha dado de forma acelerada, cuando en años previos iniciaba entre abril y mayo. El comportamiento errático del sargazo, añadió, está estrechamente relacionado con cambios en las corrientes marinas, algunas de las cuales se han acelerado, desacelerado o redirigido, fenómeno vinculado al cambio climático.

El monitoreo satelital actual no muestra una mancha uniforme, sino grandes parches dispersos en el océano, situación influida por la alta nubosidad asociada a un nuevo frente frío. Además, especialistas de otros destinos internacionales han reportado un adelanto similar del recale, por lo que se programó una reunión virtual para intercambiar experiencias y definir líneas de acción.

El impacto económico es considerable: el sector hotelero del Caribe mexicano destina alrededor de 150 millones de dólares anuales para mantener limpias las playas, cifra independiente de los recursos públicos invertidos en barreras sargaceras, recolección en altamar y confinamiento. Si bien existen proyectos para reutilizar el sargazo, la mayoría aún carece de estudios que garanticen su uso libre de contaminantes, lo que representa un reto pendiente para autoridades y científicos.