Trump afirma que es momento de eliminar la “amenaza rusa” en Groenlandia y escala la tensión con Europa

 Trump afirma que es momento de eliminar la “amenaza rusa” en Groenlandia y escala la tensión con Europa

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a Groenlandia en el centro del debate geopolítico internacional al asegurar que ha llegado el momento de eliminar la supuesta “amenaza rusa” en ese territorio ártico, actualmente bajo soberanía de Dinamarca. A través de su red social Truth Social, el mandatario sostuvo que durante dos décadas la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha advertido a Dinamarca sobre la necesidad de reforzar la seguridad en la isla, sin que —según su versión— se hayan tomado las medidas adecuadas.

“Durante 20 años, la OTAN le ha dicho a Dinamarca que debe eliminar la amenaza rusa de Groenlandia. Lamentablemente, Dinamarca no ha sido capaz de hacerlo. Ha llegado el momento, y se hará”, escribió Trump, en un mensaje que elevó la tensión diplomática entre Washington y varios aliados europeos.

Amenazas de anexión y presión económica

En las últimas semanas, Trump ha reiterado que Estados Unidos debería tomar el control de Groenlandia para evitar una eventual expansión de la influencia de Rusia o China en el Ártico. Incluso, ha advertido que este objetivo podría alcanzarse “por las buenas o por las malas”, una afirmación que ha generado preocupación en Europa.

Como parte de su estrategia de presión, el presidente estadounidense amenazó con imponer aranceles del 10 % a partir del 1 de febrero a productos provenientes de Alemania, Francia, Reino Unido, Suecia, Noruega, Países Bajos, Finlandia y Dinamarca, todos países miembros de la OTAN. Trump aseguró que estas naciones han enviado tropas a Groenlandia y que las medidas comerciales buscan forzar su respaldo a los planes estadounidenses. Además, advirtió que los aranceles podrían elevarse hasta el 25 % en junio si no se produce un cambio de postura.

Reacción de la Unión Europea y líderes nórdicos

Las declaraciones provocaron una reacción inmediata en la Unión Europea. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, anunció la convocatoria a una reunión extraordinaria de los Estados miembros para coordinar una respuesta conjunta frente a los aranceles anunciados por Washington.

En paralelo, Trump envió una carta al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, en la que vinculó su postura sobre Groenlandia con la decisión de no otorgarle el Premio Nobel de la Paz. En el mensaje, filtrado por el periodista Nick Schifrin, Trump afirmó que la negativa le permitía adoptar una posición más firme en defensa de los intereses estadounidenses.

Støre confirmó haber recibido el mensaje y reiteró que para Noruega, Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca, subrayando que el apoyo a ese país es “total”. También destacó que el fortalecimiento de la seguridad en el Ártico debe darse dentro del marco de la OTAN y el respeto al derecho internacional.

Un conflicto con implicaciones globales

Trump también cuestionó el derecho histórico de Dinamarca sobre Groenlandia, asegurando que no existen documentos escritos que respalden su soberanía. Estas afirmaciones, sumadas a las amenazas comerciales y diplomáticas, han encendido las alarmas sobre una posible escalada de tensiones entre Estados Unidos y Europa.

En un contexto de creciente competencia estratégica en el Ártico, el caso de Groenlandia se perfila como un nuevo punto de fricción internacional, con implicaciones directas para la seguridad regional, las relaciones transatlánticas y el equilibrio geopolítico global.