Café descafeinado vs café regular: diferencias reales y su impacto en la salud diaria, según expertos

 Café descafeinado vs café regular: diferencias reales y su impacto en la salud diaria, según expertos

Durante años, el debate sobre si el café descafeinado o el café regular es más saludable ha generado dudas entre consumidores. La preocupación suele centrarse en los efectos de la cafeína y en si el proceso de descafeinización elimina los beneficios nutricionales de esta bebida. Sin embargo, estudios recientes y especialistas en nutrición coinciden en que ambas versiones pueden formar parte de una dieta equilibrada, siempre que se consuman con moderación.

La principal diferencia: la cafeína

La diferencia clave entre el café regular y el descafeinado es el contenido de cafeína. De acuerdo con la dietista Anar Allidina, citada por la revista Prevention, este componente es determinante para quienes buscan limitar el consumo de estimulantes.

El café descafeinado se obtiene mediante procesos que eliminan la mayor parte de la cafeína del grano antes del tostado, aunque no queda completamente libre de esta sustancia. La especialista Vicki Koenig explicó que una taza de 240 mililitros de café descafeinado contiene entre 2 y 10 miligramos de cafeína, mientras que una taza de café regular aporta entre 95 y 165 miligramos.

Antioxidantes y beneficios compartidos

Pese a esta diferencia, ambos tipos de café conservan antioxidantes esenciales como los polifenoles, el ácido clorogénico y el ácido ferúlico. Estos compuestos, responsables de gran parte de los beneficios del café, no se pierden durante la descafeinización.

Datos de UCLA Health, citados por Prevention, señalan que tanto el café regular como el descafeinado se asocian con un menor riesgo de diabetes tipo 2, protección frente a enfermedades hepáticas y cardiovasculares, mejora del microbioma intestinal, efectos antiinflamatorios y una reducción del deterioro cognitivo. Además, diversos estudios vinculan su consumo con una menor mortalidad por cualquier causa.

Riesgos y precauciones a considerar

Aunque el café descafeinado es mejor tolerado por personas sensibles a la cafeína, no está exento de efectos secundarios. En individuos muy sensibles, incluso pequeñas cantidades pueden provocar nerviosismo o malestar.

El café regular, por su mayor contenido de cafeína, puede generar ansiedad, insomnio, palpitaciones o molestias gastrointestinales, especialmente si se consumen más de seis tazas al día. También puede causar dependencia y síntomas de abstinencia si se suspende de forma abrupta. Por ello, personas embarazadas, con hipertensión, arritmias, ansiedad o trastornos del sueño deben limitar su consumo.

No hay un “mejor” café universal

Los expertos coinciden en que no existe un café objetivamente más saludable. La mejor elección depende de la tolerancia individual y del contexto de salud de cada persona. En ambos casos, se recomienda evitar el exceso de azúcar, cremas o jarabes, ya que estos reducen significativamente los beneficios de la bebida.

Consumido con moderación, ya sea descafeinado o regular, el café puede formar parte de un estilo de vida saludable.