Trump pacta con la OTAN sobre Groenlandia y frena aranceles a Europa tras semanas de tensión
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio un giro inesperado a su estrategia sobre Groenlandia al anunciar un acuerdo marco con la OTAN que pone fin, al menos de manera temporal, a la amenaza de imponer aranceles a países europeos. La decisión reduce una escalada retórica que estuvo a punto de provocar la ruptura más profunda de las relaciones transatlánticas en décadas.
El anuncio fue realizado durante su participación en el Foro Económico Mundial, donde Trump reconoció el nerviosismo generado en los mercados financieros por su insistencia en adquirir el territorio ártico. Posteriormente, el mandatario sostuvo un encuentro con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el que se delineó un marco de entendimiento sobre la región.
Un acuerdo estratégico sin uso de la fuerza
Trump afirmó que Groenlandia es un territorio “vital” para la seguridad de Estados Unidos y de la OTAN, especialmente frente a la creciente presencia de China y Rusia en el Ártico. En un mensaje publicado en su red Truth Social, aseguró que el nuevo entendimiento permitirá avanzar en negociaciones sin recurrir a presiones comerciales.
“Con base en este entendimiento, no impondré los aranceles que estaban programados para entrar en vigor el 1º de febrero”, escribió el mandatario. Por primera vez, Trump descartó explícitamente el uso de la fuerza para hacerse con Groenlandia, aunque reiteró su exigencia de iniciar “negociaciones inmediatas” para adquirir el territorio autónomo de Dinamarca.
Un portavoz de la OTAN indicó que siete países aliados con presencia en el Ártico trabajarán de forma coordinada para garantizar la seguridad regional, evitando que potencias rivales logren establecerse económica o militarmente en Groenlandia.
Reacciones en Europa y advertencias internacionales
Pese al anuncio, el clima político sigue siendo tenso. En Estrasburgo, el Parlamento Europeo suspendió “hasta nuevo aviso” los trabajos sobre el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Washington, en respuesta a las reiteradas amenazas de la administración Trump. El presidente de la comisión de Comercio del Parlamento, Bernd Lange, advirtió que no habrá avances mientras Estados Unidos mantenga una postura confrontativa.
En Davos, el secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó una dura advertencia contra los líderes que “pisotean el derecho internacional”, señalando que ese comportamiento socava el orden mundial y genera precedentes peligrosos.
Implicaciones militares y borrador del acuerdo
En paralelo, el ejército de Dinamarca realizó maniobras militares en Groenlandia, mientras que Canadá analizó escenarios teóricos ante una eventual presión estadounidense. El primer ministro canadiense, Mark Carney, advirtió sobre una “ruptura del orden internacional”, declaraciones que Trump respondió con reproches públicos.
Según el portal Axios, el borrador del acuerdo no contempla una transferencia de soberanía, pero sí la actualización del Acuerdo de Defensa de Groenlandia de 1951 y el posible despliegue del sistema antimisiles conocido como Cúpula Dorada, además de un aumento de la actividad de la OTAN en el Ártico.
Con este movimiento, Trump reduce tensiones inmediatas, pero deja abierta una negociación compleja que seguirá influyendo en la geopolítica del Ártico y las relaciones entre Estados Unidos y Europa.