Reunión entre Trump y Petro en la Casa Blanca: encuentro decisivo tras un año de tensiones
La reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo de Colombia, Gustavo Petro, se desarrolla este martes 3 de febrero de 2026 a puerta cerrada en la Casa Blanca, en un contexto marcado por altas tensiones diplomáticas y una relación bilateral deteriorada durante el último año.
A diferencia de otras visitas de mandatarios extranjeros, el encuentro no contó con acceso inicial a la prensa ni con la tradicional recepción protocolaria en el pórtico del Ala Oeste. Trump tampoco salió a recibir personalmente a Petro, como sí lo hizo en el pasado con otros líderes internacionales, lo que fue interpretado por analistas como una señal de la delicada naturaleza política del encuentro.
Petro arribó a la residencia presidencial alrededor de las 10:55 horas, tiempo de Washington, a bordo de un vehículo oficial del Servicio Secreto estadounidense que portaba la bandera de Colombia. El ingreso se realizó por una entrada lateral del complejo presidencial, sin guardia de honor militar, rompiendo con el ceremonial habitual de las visitas de alto nivel.
Esta es la primera reunión cara a cara entre Trump y Petro, quien se encuentra en la recta final de su mandato, con la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia programada para el 31 de mayo de 2026. El encuentro busca destrabar una relación bilateral que ha atravesado uno de sus momentos más complejos en décadas.
El narcotráfico ocupa un lugar central en la agenda. Washington sostiene que la producción de cocaína se incrementó durante el gobierno de Petro, mientras que el mandatario colombiano defiende su política de sustitución de cultivos y enfoque social, asegurando que ha generado avances sostenibles en las regiones productoras.
La reunión ocurre tras un año de sanciones y choques diplomáticos, incluyendo la retirada de la certificación de Colombia como país cooperante en la lucha contra las drogas, la revocación de la visa presidencial y la inclusión de Petro y parte de su entorno familiar en listas de sanciones financieras. Desde Bogotá, Petro ha sido crítico de la política exterior estadounidense, así como de sus posturas ambientales y de seguridad regional.
Pese al clima tenso, ambos mandatarios acordaron este encuentro tras una llamada telefónica a inicios de enero. Horas antes de la reunión, el gobierno colombiano extraditó a Estados Unidos a un presunto narcotraficante de alto perfil, gesto interpretado como una señal de disposición para recomponer la cooperación bilateral.
El resultado de este encuentro podría marcar un punto de inflexión en la relación entre Estados Unidos y Colombia, especialmente en temas de seguridad, drogas y estabilidad regional.