Cómo cuidarse del sarampión en 2026: guía práctica para prevenir contagios y proteger a tu familia
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede provocar complicaciones graves, especialmente en niñas, niños pequeños y personas no vacunadas. Ante el aumento de casos en distintos países, conocer cómo prevenir el contagio es fundamental para proteger la salud individual y colectiva.
Aunque el sarampión puede parecer una enfermedad del pasado, los brotes recientes demuestran que la vacunación y las medidas de prevención siguen siendo esenciales.¿Qué es el sarampión y cómo se transmite?
El sarampión es causado por un virus que se transmite por el aire mediante gotas respiratorias cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. El virus puede permanecer en el ambiente durante varias horas, lo que facilita su propagación en espacios cerrados y concurridos.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Fiebre alta.
- Tos seca persistente.
- Ojos enrojecidos y sensibilidad a la luz.
- Erupción cutánea que inicia en el rostro y se extiende al cuerpo.
Ante estos signos, es importante acudir de inmediato a un centro de salud y evitar el contacto con otras personas.
La vacunación: la principal herramienta de protección
La forma más efectiva de prevenir el sarampión es mediante la vacuna triple viral (SRP), que protege contra sarampión, rubéola y paperas.
Las autoridades sanitarias recomiendan:
- Primera dosis a los 12 meses de edad.
- Segunda dosis entre los 4 y 6 años.
En caso de no contar con esquema completo, es fundamental acudir al centro de salud más cercano para recibir la vacuna. La inmunización no solo protege al individuo, sino que reduce la circulación del virus en la comunidad.
Medidas adicionales de prevención
Además de la vacunación, se recomienda:
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.
- Cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar.
- Evitar lugares concurridos si hay brotes activos.
- Aislar a personas con síntomas hasta recibir diagnóstico médico.
En eventos masivos o viajes internacionales, es recomendable verificar que el esquema de vacunación esté actualizado.
¿Quiénes están en mayor riesgo?
Los menores de cinco años, personas con sistemas inmunológicos debilitados y quienes no han sido vacunados presentan mayor riesgo de complicaciones como neumonía, encefalitis o incluso fallecimiento.
Las mujeres embarazadas deben consultar a su médico si no cuentan con inmunización previa.
Actuar con responsabilidad colectiva
El sarampión es prevenible. Mantener la cobertura de vacunación alta es clave para evitar brotes y proteger a quienes no pueden vacunarse por razones médicas.
Informarse en fuentes oficiales y acudir oportunamente a los servicios de salud son acciones fundamentales para contener la propagación del virus.
Cuidarse del sarampión no es solo una decisión individual, sino un compromiso con la salud pública.