Perú enfrenta su máxima inestabilidad política: siete presidentes en 10 años y un Congreso fragmentado

 Perú enfrenta su máxima inestabilidad política: siete presidentes en 10 años y un Congreso fragmentado

La crisis política en Perú atraviesa uno de sus momentos más complejos en las últimas décadas. En un periodo de 10 años, el país debió haber tenido únicamente tres presidentes, considerando que el mandato constitucional es de cinco años. Sin embargo, ya suma siete mandatarios y, de concretarse los cambios previstos, podría llegar a nueve en apenas una década.

Cambio constante en la Presidencia y el Congreso

Con la elección del nuevo presidente del Congreso, quien asumirá automáticamente la Presidencia de la República de forma interina, el número de jefes de Estado volverá a incrementarse. Posteriormente, el 28 de julio, cuando asuma el presidente electo en las urnas, el conteo aumentará nuevamente.

Entre los aspirantes a presidir el Legislativo figura María del Carmen Alva, de Acción Popular, quien ya ocupó ese cargo durante el primer año del gobierno de Pedro Castillo. La disputa refleja la fragmentación ideológica del Parlamento, con candidaturas que van desde la izquierda hasta la centro-derecha.

Elecciones con récord de candidatos

El proceso electoral también muestra señales de dispersión extrema. Un total de 36 candidatos presidenciales se han inscrito, casi el doble de los que participaron en 2021. Las encuestas revelan un escenario altamente atomizado.

Según un sondeo de Ipsos Perú, realizado en febrero de 2026, Rafael López Aliaga lidera la intención de voto con apenas 12%, seguido por Keiko Fujimori con 8%. Otros candidatos como Alfonso López Chau, César Acuña, Mario Vizcarra y Carlos Álvarez rondan el 4%.

Otra encuesta del Centro de Investigación Territorial (CIT) eleva a López Aliaga al 15.3%, mientras que Fujimori mantiene cifras similares. Ningún aspirante supera el 15% y entre el 27% y 30% del electorado permanece indeciso o inclinado al voto en blanco.

Todo apunta a una segunda vuelta el 7 de junio, luego de la primera jornada del 12 de abril.

Economía estable en medio de la turbulencia

A pesar del caos político, la economía peruana se mantiene relativamente estable. Este fenómeno se explica por los altos precios internacionales de los minerales de exportación y por la solidez institucional del Banco Central de Reserva del Perú, presidido por Julio Velarde, cuya independencia y credibilidad han sido clave para preservar la estabilidad macroeconómica.

Gobernabilidad en riesgo estructural

El problema central no es únicamente quién gane la Presidencia, sino bajo qué condiciones institucionales lo hará. Con la reinstauración del Congreso bicameral —Cámara de Diputados y Senado— y más de 10 mil candidatos compitiendo por escaños, el próximo Parlamento podría convertirse en un mosaico de fuerzas pequeñas y alianzas frágiles.

Este escenario anticipa un Ejecutivo débil, expuesto a mociones de censura, intentos de vacancia y negociaciones permanentes al filo de la crisis.

Perú enfrenta así una inestabilidad política estructural que trasciende coyunturas. La normalización del cambio frecuente de presidentes refleja una crisis institucional profunda que exige reformas de fondo para garantizar gobernabilidad y estabilidad democrática en el mediano plazo.