¿Una taza de boldo ayuda a bajar la presión arterial y mejorar el hígado graso? Esto dicen los estudios

 ¿Una taza de boldo ayuda a bajar la presión arterial y mejorar el hígado graso? Esto dicen los estudios

En medio del auge de remedios naturales y soluciones rápidas para problemas de salud, una bebida tradicional vuelve a ganar atención: la infusión de boldo. Diversos estudios en fitoterapia han analizado los posibles beneficios de esta planta sudamericana, especialmente en relación con la presión arterial y el hígado graso.

El boldo (Peumus boldus) ha sido utilizado durante siglos en América del Sur como apoyo digestivo y hepático. Actualmente, su compuesto activo más estudiado es la boldina, un alcaloide con propiedades antioxidantes y hepatoprotectoras.

¿Puede el boldo bajar la presión arterial?

La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular a nivel mundial. Investigaciones preliminares sugieren que ciertos compuestos del boldo podrían contribuir a la relajación de los vasos sanguíneos, favoreciendo la circulación.

Sin embargo, es importante aclarar que el consumo de boldo no sustituye tratamientos médicos ni medicamentos antihipertensivos. Su efecto podría considerarse complementario dentro de un estilo de vida saludable que incluya alimentación balanceada, ejercicio y control médico periódico.

Boldo y su relación con el hígado graso

El hígado graso, también conocido como esteatosis hepática, suele estar relacionado con malos hábitos alimenticios, sedentarismo o consumo excesivo de alcohol. En fases iniciales, puede no presentar síntomas evidentes.

La boldina ha sido estudiada por su posible efecto protector sobre las células hepáticas. Algunos análisis indican que podría estimular la producción de bilis y apoyar la función hepática, ayudando al organismo a procesar mejor las grasas.

No obstante, los especialistas coinciden en que ningún remedio natural reemplaza un cambio integral en el estilo de vida. La reducción de peso, el control del consumo de azúcares y grasas, así como la supervisión médica, siguen siendo fundamentales.

Consumo responsable y precauciones

Aunque el boldo es una planta natural, no está exenta de riesgos. Su consumo excesivo o prolongado puede provocar efectos adversos. Tampoco se recomienda en mujeres embarazadas, personas con enfermedades hepáticas avanzadas o quienes toman ciertos medicamentos.

Por ello, antes de incorporar la infusión de boldo a la rutina diaria, es aconsejable consultar a un profesional de la salud, especialmente si ya existe un diagnóstico de hipertensión o hígado graso.

Una opción complementaria, no milagrosa

La infusión de boldo puede formar parte de hábitos saludables cuando se consume con moderación y bajo orientación médica. No se trata de una cura milagrosa, sino de un posible apoyo natural dentro de un enfoque integral de salud.

En un contexto donde abundan soluciones costosas, esta planta tradicional ofrece una alternativa accesible. Sin embargo, el verdadero beneficio radica en combinar remedios naturales con decisiones informadas y seguimiento profesional.