China exige a Estados Unidos eliminar aranceles y advierte represalias antes de la visita de Trump a Beijing
La tensión comercial entre China y Estados Unidos volvió a escalar luego de que el régimen de Beijing exigiera la eliminación de los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump, tras un reciente fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos que anuló parte de esas tarifas.
El Ministerio de Comercio chino informó que realiza una “evaluación completa” de la decisión judicial estadounidense. Sin embargo, dejó claro que considera los gravámenes como medidas unilaterales que violan las normas del comercio internacional.
En un comunicado oficial, Beijing afirmó que las tarifas “no benefician a ninguna de las partes” y advirtió que la confrontación comercial resulta perjudicial para ambas economías.
Nuevo arancel y base legal distinta
Horas después del fallo judicial, Trump anunció un nuevo arancel general del 10% a las importaciones hacia Estados Unidos, el cual posteriormente elevó al 15%. Según fuentes oficiales, la medida se sustenta en la llamada Sección 122, un mecanismo que permite imponer tarifas temporales, aunque requiere aprobación del Congreso si se busca extenderlas más allá de 150 días.
Desde China, el Ministerio de Comercio indicó que seguirá de cerca este proceso y subrayó que “salvaguardará firmemente sus intereses”, en lo que se interpreta como una advertencia de posibles represalias comerciales.
Visita de Trump a China en un contexto delicado
El endurecimiento del discurso ocurre a pocas semanas de la visita oficial de Trump a Beijing, donde sostendrá un encuentro con el presidente Xi Jinping. De acuerdo con fuentes diplomáticas, el comercio bilateral y los aranceles ocuparán un lugar central en la agenda.
Analistas cercanos al gobierno chino calificaron las decisiones arancelarias estadounidenses como “arbitrarias” y señalaron que se utilizan como herramienta política más que como instrumento económico.
Impacto global en Asia y Europa
El fallo de la Suprema Corte no solo afecta a China. También dejó sin efecto tarifas impuestas a otros exportadores asiáticos como Corea del Sur, Japón y Taiwán, actores clave en las cadenas globales de suministro, especialmente en sectores estratégicos como semiconductores y tecnología avanzada.
En Europa, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, alertó sobre los riesgos de un entorno marcado por cambios abruptos en las reglas comerciales. Señaló que la falta de previsibilidad genera incertidumbre para empresas e inversionistas.
Un escenario de mayor volatilidad
Beijing insistió en que las medidas unilaterales introducen volatilidad en el sistema comercial global y afectan las cadenas de suministro internacionales. El gobierno chino reiteró que la cooperación es el camino más beneficioso, mientras que la confrontación podría profundizar la guerra comercial.
El desarrollo de los próximos días será clave para determinar si ambas potencias logran encauzar el diálogo o si la disputa arancelaria entra en una nueva fase de escalada.