Gobierno busca estabilizar precios del jitomate y otras verduras ante aumento

 Gobierno busca estabilizar precios del jitomate y otras verduras ante aumento

El aumento en el precio de algunas verduras continúa generando preocupación entre consumidores en México. Ante este escenario, autoridades federales reconocieron que todavía no se ha logrado reducir el costo de productos como el jitomate y anunciaron que esta semana se buscarán acuerdos con productores y comercializadores para estabilizar el mercado.

De acuerdo con el planteamiento presentado, el incremento en el precio del jitomate responde a diversos factores relacionados con la producción agrícola y el abasto. Entre las causas señaladas destacan las afectaciones por una helada registrada en Florida, Estados Unidos, durante el año pasado, así como problemas derivados de una plaga en Sinaloa y otros ajustes en la producción.

Como parte de las acciones para contener el impacto en los consumidores, se ha trabajado con centrales de abasto para reducir la participación de intermediarios y buscar que frutas y verduras lleguen a mejores precios al consumidor final.

Además del jitomate, autoridades reconocieron incrementos recientes en productos como la papa y el chile serrano, dos alimentos de consumo frecuente en los hogares mexicanos. La expectativa es que durante la reunión programada para este miércoles se logren acuerdos que permitan frenar nuevas variaciones y dar mayor estabilidad al mercado.

Por su parte, el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Iván Escalante, señaló que el precio del jitomate ya muestra señales de estabilización, aunque todavía mantiene un promedio cercano a los 50 pesos por kilogramo en algunas zonas del país.

También se informó que otros productos han mostrado comportamientos distintos. El tomate verde registra una disminución hasta ubicarse alrededor de los 35 pesos por kilogramo, mientras que el huevo mantiene precios cercanos a los 45 pesos. En contraste, el chile serrano continúa con tendencia al alza y alcanza aproximadamente 77 pesos por kilogramo.

El objetivo de las medidas anunciadas es reducir presiones sobre el bolsillo de las familias mexicanas y fortalecer mecanismos de coordinación entre productores, distribuidores y autoridades para evitar escenarios de escasez y volatilidad en el corto plazo.