Sheinbaum destaca que el 1 de julio será clave para definir la revisión y vigencia del T-MEC

 Sheinbaum destaca que el 1 de julio será clave para definir la revisión y vigencia del T-MEC

La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que este 1 de julio será una fecha determinante para el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ya que los tres países sostendrán una reunión clave para definir el proceso de revisión del acuerdo comercial y confirmar su vigencia.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el encuentro permitirá formalizar los avances alcanzados en los últimos meses entre los equipos negociadores. No obstante, aclaró que aún falta conocer la postura oficial del gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, respecto a la continuidad del tratado.

México y Canadá respaldan la continuidad del T-MEC

Sheinbaum informó que tanto México como Canadá ya fijaron su posición a favor de mantener vigente el tratado comercial, al considerar que ha generado beneficios económicos para las tres naciones desde su entrada en vigor.

La presidenta señaló que existe optimismo entre los equipos negociadores debido a los avances logrados durante las reuniones bilaterales realizadas en los últimos meses.

«Los tres países nos beneficiamos de la reunión de mañana. Se ha hecho mucho trabajo, gestión y reuniones. Hay muchos avances en diversos temas, pero debemos esperar la formalidad del encuentro», expresó.

La postura de Estados Unidos será determinante

Aunque destacó el ambiente positivo en las negociaciones, Sheinbaum reconoció que la posición de Estados Unidos será un factor clave para el desarrollo del proceso.

Explicó que, durante los trabajos diplomáticos, el gobierno estadounidense ha sostenido un mayor número de reuniones con México que con Canadá. Sin embargo, recordó que la administración de Donald Trump mantiene una visión comercial más proteccionista, en la que la aplicación de aranceles ha sido una herramienta recurrente.

A pesar de ello, la mandataria insistió en que existe disposición de las tres partes para mantener el acuerdo comercial.

El tratado contempla mecanismos para garantizar su continuidad

Sheinbaum subrayó que, incluso si Estados Unidos manifestara una postura contraria durante la reunión, ello no significaría la cancelación inmediata del tratado.

Recordó que el propio T-MEC establece mecanismos legales para su revisión y continuidad, incluyendo un periodo de vigencia de diez años y procedimientos que deben ser aprobados por los congresos de los tres países en caso de cualquier modificación sustancial.

«Estamos tranquilos porque hemos hecho lo que nos corresponde. Depende de Estados Unidos, pero una postura en contra no significa que el Tratado termine mañana, ya que las disposiciones vigentes contemplan un periodo de diez años», afirmó.

Empresarios respaldan la permanencia del acuerdo comercial

Durante la conferencia, la presidenta también destacó que el sector empresarial se ha convertido en uno de los principales defensores del T-MEC.

Explicó que numerosas empresas operan mediante cadenas de suministro integradas entre México, Estados Unidos y Canadá, por lo que la estabilidad del acuerdo resulta fundamental para mantener la competitividad de la región y fortalecer el comercio internacional.

Asimismo, rechazó versiones que apuntan a que el futuro del tratado dependerá de las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre.

Según indicó, las negociaciones se han concentrado exclusivamente en temas comerciales y han permitido alcanzar acuerdos preliminares importantes con ambos socios comerciales.

La reunión del 1 de julio marcará el siguiente paso

La reunión programada para este 1 de julio representa uno de los momentos más relevantes en el proceso de revisión del T-MEC, ya que permitirá conocer la posición formal de los tres gobiernos sobre el futuro del acuerdo.

Aunque México y Canadá han reiterado su respaldo a la continuidad del tratado, la expectativa se mantiene en torno a la decisión que adopte Estados Unidos. Mientras tanto, el Gobierno de México sostiene que existen bases jurídicas suficientes para garantizar la estabilidad del acuerdo y continuar fortaleciendo la integración económica de América del Norte.