Rusia derriba más de 400 drones ucranianos; Moscú vuelve a ser blanco de una ola de ataques

 Rusia derriba más de 400 drones ucranianos; Moscú vuelve a ser blanco de una ola de ataques

Una nueva ola de ataques con drones en Moscú y otras regiones de Rusia volvió a elevar la tensión en la guerra entre Rusia y Ucrania. El Ministerio de Defensa ruso informó que durante la noche fueron interceptados y destruidos 419 drones ucranianos, mientras que los bombardeos dejaron al menos dos personas fallecidas, entre ellas un bebé de seis meses, además de varios heridos y afectaciones en la infraestructura aérea cercana a la capital.

Los ataques se producen en un momento en que Ucrania ha intensificado sus operaciones de largo alcance con el objetivo de presionar al gobierno del presidente Vladimir Putin y afectar la infraestructura estratégica utilizada para sostener la ofensiva militar rusa.

Moscú y otras 19 regiones fueron objetivo de los ataques

De acuerdo con el Ministerio de Defensa de Rusia, los sistemas de defensa aérea repelieron drones dirigidos hacia 19 regiones del país, incluidas Moscú, Crimea —península anexada por Rusia en 2014— y la región de Krasnodar.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó a través de Telegram que cerca de 60 drones fueron destruidos cuando se aproximaban a la capital. Tras los ataques, equipos de emergencia fueron desplegados para atender las zonas donde cayeron restos de los aparatos.

Como medida preventiva, la agencia federal de aviación Rosaviatsiya suspendió temporalmente las operaciones en los aeropuertos de Domodedovo y Zhukovsky, con el fin de garantizar la seguridad de los vuelos.

Un bebé murió tras el impacto de un dron

Uno de los hechos más trágicos ocurrió en la localidad de Iegorievsk, en las afueras de Moscú, donde una vivienda se incendió tras el impacto de un dron.

El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó que un bebé de seis meses falleció cuando era trasladado a un hospital. Además, otro menor de edad y dos adultos resultaron lesionados y permanecen bajo atención médica.

En otro ataque registrado en la región fronteriza de Belgorod, un hombre murió a consecuencia de las heridas provocadas por un dron, según confirmaron las autoridades locales.

Dubna, uno de los principales objetivos

Diversos reportes señalan que parte de la ofensiva se concentró en la ciudad de Dubna, ubicada al norte de Moscú.

Medios independientes indicaron que uno de los posibles objetivos fue un centro de comunicaciones satelitales que presta servicios estratégicos al corredor Moscú-Dubna.

Asimismo, la ciudad alberga instalaciones consideradas de importancia militar, como la planta Kronshtadt, dedicada a la fabricación de drones, y la planta Raduga, responsable de producir misiles de crucero como los Kh-101, Kh-555, Kh-69 y Kh-59MK.

Estas fábricas ya habían sido atacadas anteriormente por drones ucranianos.

Ucrania incrementa los ataques de largo alcance

Durante los últimos meses, Ucrania ha incrementado los ataques contra territorio ruso, incluyendo objetivos ubicados a cientos de kilómetros de la frontera.

La estrategia, impulsada por el presidente Volodímir Zelenski, busca afectar principalmente la infraestructura energética, de transporte y almacenamiento de combustibles, con el propósito de reducir la capacidad de Rusia para financiar y sostener su campaña militar.

El mandatario ucraniano ha definido estas operaciones como «sanciones de largo alcance», al considerar que representan una forma de presionar al Kremlin para abrir negociaciones que permitan poner fin al conflicto.

Putin reconoce afectaciones, pero minimiza el impacto

El presidente Vladimir Putin admitió recientemente que los ataques ucranianos han provocado algunos problemas en el suministro de combustible. Sin embargo, aseguró que las afectaciones «no son críticas» y reiteró que Rusia mantendrá su ofensiva militar en el este de Ucrania.

Esta nueva ofensiva ocurre pocos días después de que Moscú informara el derribo de 660 drones ucranianos en una sola jornada y semanas después de otro ataque masivo en el que, según autoridades rusas, fueron interceptados cerca de mil drones, una de las mayores ofensivas aéreas desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022.

La ONU alerta por el impacto de la guerra en la población civil

Mientras continúan los enfrentamientos, la ONU advirtió sobre el elevado costo humano del conflicto.

La Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ucrania informó que las fuerzas rusas causaron la muerte de 1,272 civiles e hirieron a 6,871 personas en zonas controladas por el gobierno ucraniano durante el periodo comprendido entre diciembre de 2025 y el 31 de mayo de 2026.

La intensificación de los ataques con drones en Moscú y otras regiones refleja una nueva etapa del conflicto, caracterizada por operaciones de largo alcance que buscan golpear infraestructura estratégica y aumentar la presión política y militar sobre ambas partes, mientras las posibilidades de una solución negociada continúan siendo inciertas.