Clausuran zona en Sisal, Yucatán, por devastación de manglares y daño ecológico
Las autoridades ambientales federales clausuraron una zona ubicada en la entrada del puerto de Sisal, Yucatán, tras confirmar un severo daño ecológico causado por la destrucción de manglares y el relleno ilegal de humedales. De acuerdo con los primeros reportes, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) colocó sellos de clausura la tarde del 14 de noviembre, luego de inspeccionar la zona y documentar múltiples afectaciones.
Habitantes de la comunidad denunciaron que la devastación de manglares adultos y juveniles habría sido instruida por el comisario local, Joaquín Galaz, quien presuntamente autorizó el ingreso de maquinaria pesada para rellenar humedales y modificar el terreno. También señalaron a Yordy Burgos, conocido como Cholo, y a Alejandro Esquivel, alias Caprice, por su presunta participación en otros actos de degradación ambiental en el mismo territorio.
Durante la inspección, el personal federal constató la eliminación de manglares —una especie protegida por su relevancia ecológica en la prevención de inundaciones y la regulación de ecosistemas costeros— así como evidente erosión del suelo, pérdida de fauna y alteración del equilibrio natural. Los humedales afectados forman parte de una región considerada estratégica para la biodiversidad y la protección frente al cambio climático.
Pobladores de Sisal exigieron una investigación exhaustiva para determinar responsabilidades y aplicar sanciones ejemplares, ya que aseguran que los daños forman parte de una serie de acciones recurrentes que han puesto en riesgo el ecosistema. También acusaron que las autoridades municipales de Hunucmá, a las que pertenece Sisal, no han atendido las denuncias previas por afectaciones ambientales en la zona.
Ante la gravedad del caso, los habitantes solicitaron la intervención directa de la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, con el fin de garantizar que los responsables sean investigados y que se implementen medidas de restauración ambiental en los manglares afectados.
La clausura marca un precedente importante en la defensa del ecosistema costero de Sisal, uno de los puntos más sensibles de Yucatán por su alta riqueza biológica y relevancia turística.