Cómo el uso de pantallas afecta la calidad del sueño: lo que debes saber

 Cómo el uso de pantallas afecta la calidad del sueño: lo que debes saber

En la actualidad, el uso de pantallas electrónicas como celulares, tabletas, computadoras y televisores se ha convertido en parte esencial de la rutina diaria. Sin embargo, su uso excesivo, especialmente durante la noche, está relacionado con una disminución en la calidad del sueño.

La principal causa es la luz azul que emiten estos dispositivos, la cual interfiere con la producción de melatonina, hormona responsable de regular los ciclos de sueño. Al inhibir su liberación, el cuerpo tiene mayor dificultad para conciliar el sueño y mantener un descanso profundo y reparador.

Consecuencias del uso de pantallas antes de dormir

Dormir con un celular en la mano o viendo series hasta altas horas de la noche puede parecer inofensivo, pero los estudios demuestran que afecta directamente al bienestar. Entre las consecuencias más comunes destacan:

  • Insomnio o dificultad para dormir.
  • Somnolencia diurna que reduce el rendimiento académico y laboral.
  • Alteración en la memoria y concentración.
  • Mayor riesgo de ansiedad y depresión.
  • Trastornos metabólicos, como aumento de peso, debido a cambios hormonales relacionados con el mal descanso.

Consejos para mejorar la calidad del sueño

A pesar de que la tecnología es parte de la vida moderna, existen hábitos que pueden ayudar a reducir sus efectos negativos sobre el descanso:

  • Evitar el uso de pantallas al menos una hora antes de dormir.
  • Activar el modo nocturno o filtro de luz azul en dispositivos móviles.
  • Crear una rutina de sueño regular con horarios fijos.
  • Realizar actividades relajantes como leer un libro, meditar o escuchar música tranquila.
  • Mantener la habitación oscura, silenciosa y a una temperatura adecuada.

El uso excesivo de pantallas afecta la calidad del sueño y puede derivar en problemas de salud a corto y largo plazo. Adoptar medidas sencillas como reducir la exposición nocturna y mejorar los hábitos de higiene del sueño puede marcar la diferencia para lograr un descanso reparador y cuidar la salud integral.