Ejercicio de fuerza retrasa hasta dos años el envejecimiento cerebral en mayores de 60, revela estudio internacional

 Ejercicio de fuerza retrasa hasta dos años el envejecimiento cerebral en mayores de 60, revela estudio internacional

Un estudio científico internacional comprobó que el ejercicio de fuerza puede retrasar hasta dos años el envejecimiento cerebral en adultos mayores de 60 años. La investigación, publicada en la revista GeroScience, fue desarrollada por expertos de Chile, Dinamarca, Canadá, Argentina e Irlanda, y representa uno de los ensayos más sólidos sobre el impacto del entrenamiento muscular en la salud del cerebro.

El hallazgo demuestra que fortalecer los músculos no solo mejora la condición física, sino que también puede rejuvenecer el cerebro, según mediciones basadas en neuroimagen avanzada y modelos computacionales conocidos como “relojes cerebrales”.

¿Qué es el ejercicio de fuerza y cómo impacta al cerebro?

El ejercicio de fuerza incluye actividades que utilizan pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal para fortalecer los músculos. A diferencia del ejercicio aeróbico, este tipo de entrenamiento se enfoca en la resistencia muscular y la funcionalidad.

Hasta ahora, la mayoría de estudios se habían concentrado en el impacto del ejercicio cardiovascular. Sin embargo, esta investigación evaluó el efecto del entrenamiento de resistencia sobre el envejecimiento cerebral global, no solo en áreas específicas.

Para medir los resultados, los científicos utilizaron modelos de “edad cerebral”, que estiman la edad biológica del cerebro a partir de resonancias magnéticas funcionales. Esto permitió comparar la edad cronológica de los participantes con la edad real estimada de su cerebro.

Resultados del estudio: menos edad cerebral con entrenamiento

El ensayo incluyó a 309 adultos mayores de entre 62 y 70 años, quienes participaron en el estudio LISA realizado en Dinamarca. Se dividieron en tres grupos: entrenamiento intenso, entrenamiento moderado y grupo sedentario.

Tras un año de seguimiento, los resultados fueron claros:

  • El grupo de entrenamiento intenso rejuveneció su cerebro en promedio 1.4 años al primer año y 1.85 años a los dos años.
  • El grupo de intensidad moderada redujo su edad cerebral en 1.39 años al primer año y hasta 2.26 años tras dos años.
  • El grupo sin ejercicio no mostró cambios significativos.

Además, se detectó una mejora en la conectividad funcional de la corteza prefrontal, región clave para la atención y el control ejecutivo.

Implicaciones para la prevención de demencia

El doctor Agustín Ibáñez, director del Instituto Latinoamericano de Salud Cerebral (BrainLat) de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, señaló que los resultados, aunque robustos, deben validarse en poblaciones más diversas.

No obstante, destacó que así como la demencia acelera el envejecimiento cerebral, el ejercicio —junto con factores como el sueño y la interacción social— podría retrasarlo.

Los beneficios del entrenamiento persistieron incluso un año después de finalizar el programa, lo que refuerza su potencial como estrategia preventiva accesible y de bajo costo para proteger la salud cerebral.

Aunque aún se requieren estudios a largo plazo para confirmar su impacto clínico definitivo, el entrenamiento de fuerza se perfila como una herramienta clave para promover el envejecimiento saludable y reducir el riesgo de deterioro cognitivo.