La dieta mediterránea: el secreto mejor estudiado para proteger el corazón y vivir más años

 La dieta mediterránea: el secreto mejor estudiado para proteger el corazón y vivir más años

La dieta mediterránea ha sido reconocida durante décadas como uno de los patrones de alimentación más saludables para el corazón, y la evidencia científica continúa respaldando sus beneficios. De acuerdo con especialistas de Mayo Clinic, este tipo de dieta no solo favorece la salud cardiovascular, sino que también ayuda a reducir la inflamación crónica, mejorar la calidad de vida y aumentar la esperanza de vida.

Janet McCann, dietista-nutricionista certificada del Sistema de Salud de Mayo Clinic en Eau Claire, Wisconsin, explica que la clave de este modelo alimentario radica en su capacidad para combatir la inflamación persistente, un factor de riesgo relacionado con enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, demencia y distintos tipos de cáncer. “No toda la inflamación es mala, pero cuando se vuelve crónica puede provocar graves problemas de salud. Uno de los principales detonantes es una dieta alta en grasas saturadas y azúcares”, señala.

La dieta mediterránea se aleja de estos excesos y prioriza alimentos de origen vegetal, grasas saludables y un enfoque equilibrado. “Lo mejor es que no se siente como una dieta restrictiva, sino como una forma de comer y vivir bien”, destaca McCann.

Por su parte, el doctor Stephen Kopecky, cardiólogo de Mayo Clinic, afirma que este tipo de alimentación reduce no solo las enfermedades cardíacas, sino también el riesgo de Alzheimer, artritis e incluso varios tipos de cáncer, gracias a su efecto antiinflamatorio. Además, subraya que es una de las dietas más estudiadas en cientos de miles de pacientes, con resultados consistentes y positivos.

Principales beneficios de la dieta mediterránea

Entre los principales aportes de este patrón alimentario destacan:

  • Sustitución de grasas perjudiciales por grasas monoinsaturadas, como el aceite de oliva, que ayudan a reducir el colesterol LDL o “malo”.
  • Alto consumo de antioxidantes y fitoquímicos, que protegen las arterias y reducen la inflamación.
  • Mejora de la presión arterial, al priorizar alimentos ricos en potasio y reducir el consumo de sal.
  • Aporte elevado de fibra, que favorece la salud intestinal y estabiliza los niveles de azúcar en sangre.
  • Promoción de un peso saludable, al centrarse en alimentos saciantes y ricos en nutrientes.

Cómo adoptar la dieta mediterránea

Los expertos recomiendan consumir frutas y verduras a diario, elegir granos integrales, incluir pescado al menos dos veces por semana, reducir el consumo de carne roja, utilizar aceite de oliva como principal grasa y moderar el consumo de alcohol. A esto se suma un estilo de vida activo, con al menos 150 minutos de ejercicio moderado por semana, y la importancia de disfrutar la comida en compañía, sin prisas.

“La dieta mediterránea es un enfoque holístico que combina alimentación saludable con hábitos de vida que promueven el bienestar físico y mental”, concluye McCann. Por ello, muchas personas que la adoptan aseguran que no vuelven a comer de otra manera, al encontrar un equilibrio sostenible entre salud y placer.