La nueva pirámide nutricional cambia las reglas: así debes armar tu plato para vivir más y mejor

 La nueva pirámide nutricional cambia las reglas: así debes armar tu plato para vivir más y mejor

La nueva pirámide nutricional ya está marcando tendencia en el mundo de la salud y la alimentación. Lejos de promover dietas extremas o prohibiciones estrictas, este enfoque propone una guía práctica para que cualquier persona pueda preguntarse frente a su plato: “¿Estoy comiendo bien?”.

El médico cardiólogo Daniel López Rosetti explicó que la clave no está en la perfección, sino en la calidad. El nuevo modelo se acerca a la dieta mediterránea y prioriza alimentos naturales, frescos y mínimamente procesados.

La regla de oro: la mitad del plato debe ser frutas y verduras

El primer gran cambio es simple y contundente: la mitad del plato debe estar compuesta por frutas y verduras. Según el especialista, esto garantiza un alto aporte de vitaminas, minerales y fibra, fundamentales para la salud cardiovascular y metabólica.

Se recomienda priorizar verduras sobre frutas y consumir entre una y tres piezas de fruta al día. Siempre es preferible la fruta entera antes que el jugo, ya que este último pierde la fibra y puede generar picos de glucosa en sangre.

Las verduras aportan nutrientes esenciales como vitamina A, vitamina C, complejo B y ácido fólico. Además, la fibra mejora la microbiota intestinal y contribuye a prevenir enfermedades crónicas.

Proteínas de calidad y granos enteros

El segundo componente del plato saludable es un cuarto destinado a proteínas de alta calidad. Aquí entran carnes blancas, pescado, pollo, huevos, lácteos y legumbres. No es obligatorio consumir carne roja; las proteínas vegetales también cumplen una función clave cuando se combinan adecuadamente.

El último cuarto corresponde a cereales y carbohidratos, preferentemente integrales. Arroz integral, avena, cebada, centeno y productos con salvado conservan vitaminas, minerales y antioxidantes que se pierden al refinar el grano.

Un consejo práctico es enfriar alimentos como arroz o papa después de cocinarlos. Al pasar varias horas en refrigeración, parte del almidón se convierte en almidón resistente, lo que mejora su perfil metabólico.

Azúcar, ultraprocesados y grasas saludables

La nueva pirámide limita el consumo de azúcar y ultraprocesados. Sin embargo, el enfoque no es obsesivo. Comer bien es un promedio semanal, no una meta rígida diaria.

En cuanto a las grasas, el aceite de oliva ocupa un lugar destacado. Entre una y dos cucharadas diarias son suficientes para obtener sus beneficios antioxidantes.

Finalmente, se recomienda cenar ligero y al menos dos o tres horas antes de dormir, ya que las comidas pesadas pueden afectar la calidad del sueño.

La nueva pirámide nutricional no impone reglas imposibles. Propone una fórmula clara: más alimentos naturales, menos productos industriales y equilibrio en las proporciones del plato. Un cambio sencillo que puede marcar la diferencia en la salud a largo plazo.