México participará como observador en Junta de Paz convocada por Donald Trump: postura oficial de Claudia Sheinbaum
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que el gobierno mexicano participará como observador en la Junta de Paz para Medio Oriente convocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que México ya envió una respuesta formal a la Casa Blanca, en la que reconoce la importancia de abrir nuevos espacios de diálogo para la paz, pero dejó claro que su participación será únicamente en calidad de observación.
Postura de México sobre Palestina e Israel
Sheinbaum detalló que México mantiene su postura histórica de reconocer formalmente a Palestina como Estado. En ese sentido, subrayó que para avanzar hacia una solución duradera en Medio Oriente es indispensable garantizar la participación tanto de Palestina como de Israel en cualquier mecanismo de negociación.
Al no contemplarse ese esquema de representación plena en la convocatoria inicial, el gobierno mexicano optó por integrarse como observador y no como parte activa en la toma de decisiones.
Héctor Vasconcelos representará a México
La presidenta informó que el representante mexicano será Héctor Vasconcelos, actual embajador de México ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La designación busca mantener coherencia con la política exterior mexicana, que tradicionalmente promueve el diálogo multilateral, la no intervención y la solución pacífica de controversias.
Contexto internacional
La convocatoria del presidente Trump surge en medio de tensiones persistentes en Medio Oriente y busca establecer nuevas “Juntas de Paz” como mecanismo alternativo de negociación. Sin embargo, diversos países han expresado cautela respecto a los términos y alcances de la iniciativa.
Para México, la participación como observador permite respaldar los esfuerzos diplomáticos sin modificar su postura oficial sobre el reconocimiento del Estado palestino ni su política exterior basada en el derecho internacional.
La decisión también refleja el interés del gobierno mexicano por mantener canales de comunicación abiertos con Estados Unidos, al tiempo que sostiene principios históricos en materia de relaciones exteriores.
Con esta postura, México reafirma su compromiso con la paz y el diálogo, pero bajo condiciones que respeten su línea diplomática y el equilibrio en el tratamiento de ambas partes involucradas en el conflicto.