No es solo el azúcar: estos alimentos también elevan el colesterol y dañan la salud del corazón

 No es solo el azúcar: estos alimentos también elevan el colesterol y dañan la salud del corazón

El colesterol alto se ha consolidado como uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de muerte a nivel mundial. Aunque muchas personas creen que reducir el consumo de azúcar es suficiente para proteger el corazón, especialistas en nutrición y salud cardiovascular advierten que el problema va mucho más allá.

Diversos alimentos de consumo cotidiano pueden elevar de forma silenciosa los niveles de colesterol, en especial el colesterol LDL o “malo”, aumentando el riesgo de infartos y problemas arteriales. Así lo señalan expertos internacionales citados por Infobae, quienes subrayan la importancia de revisar la dieta diaria para prevenir daños a largo plazo.

Cómo influye la alimentación en el colesterol

De acuerdo con Harvard Health, cerca de un tercio de las muertes por enfermedades cardíacas en el mundo están relacionadas directamente con una alimentación poco saludable. Sean Taylor, director de Ciencia y Salud Cardíaca de la Federación Mundial del Corazón, afirmó que una mala dieta es la segunda causa de mortalidad cardiovascular, solo por debajo de la hipertensión arterial.

El colesterol es una sustancia grasa esencial para el organismo, ya que participa en la formación de hormonas y en la estructura de las células. Sin embargo, cuando el colesterol LDL se eleva y el HDL o “bueno” disminuye, se favorece la acumulación de placas en las arterias, lo que puede derivar en enfermedades del corazón.

Alimentos que aumentan el colesterol

Especialistas alertan sobre varios grupos de alimentos que influyen negativamente en los niveles de colesterol. Entre los principales se encuentran las carnes rojas y procesadas. La cardióloga Elizabeth Klodas, de la Clínica Mayo, recomienda limitar su consumo a 85 gramos una vez por semana o evitarlas por completo. Incluso las aves de corral contienen grasas saturadas, por lo que no deben consumirse en exceso. Como alternativa, sugiere pescados y mariscos preparados sin manteca.

Otro grupo de riesgo son los ultraprocesados y panificados industriales, como galletas, pasteles, snacks y comidas listas. Estos productos suelen contener harinas refinadas, grasas saturadas, sal y azúcares añadidos, lo que los convierte en grandes responsables del colesterol elevado. Prepararlos en casa permite un mayor control de los ingredientes.

Las grasas saturadas y los alimentos fritos también juegan un papel clave. Se encuentran en embutidos, lácteos enteros y repostería industrial. El método de cocción agrava el problema: freír incrementa la carga de grasa, por lo que se recomienda hornear, asar o usar freidoras de aire.

El papel del azúcar y la sal

El exceso de azúcar añadido no solo se relaciona con la diabetes, sino que también eleva los triglicéridos y reduce el colesterol HDL, aumentando el riesgo cardiovascular. Taylor aconseja no superar el 5% al 10% de las calorías diarias provenientes del azúcar.

En cuanto a la sal, un consumo elevado incrementa la presión arterial. La recomendación es no exceder los cinco gramos diarios y optar por hierbas y especias para sazonar.

Cómo proteger la salud del corazón

Para reducir el colesterol, los expertos recomiendan priorizar alimentos frescos y sin procesar, como frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y pescado azul. Se aconseja consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras y dos raciones de pescado por semana.

Adoptar estos hábitos no solo ayuda a controlar el colesterol, sino que también previene obesidad, diabetes y otros padecimientos. La educación alimentaria desde la infancia es clave para construir una mejor salud cardiovascular a largo plazo.