“No tengo por qué decírselo”: Trump insiste en posibles ataques a Venezuela sin aval del Congreso de EU

 “No tengo por qué decírselo”: Trump insiste en posibles ataques a Venezuela sin aval del Congreso de EU

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia al afirmar que no necesita la autorización del Congreso para ordenar ataques contra objetivos vinculados al narcotráfico en territorio venezolano, una postura que reaviva el debate constitucional sobre el uso del poder militar y eleva la tensión diplomática con el gobierno de Nicolás Maduro.

Durante un acto en la Casa Blanca, el mandatario fue cuestionado por periodistas sobre la legalidad de posibles bombardeos en Venezuela. En respuesta, Trump sostuvo que no está obligado a informar previamente al Congreso, aunque reconoció que podría hacerlo si así lo considerara conveniente.
“No me importaría contárselo, pero no es para tanto. No tengo por qué decírselo, ya está comprobado”, declaró el presidente.

Las declaraciones se producen en un contexto de mayor presión de Washington sobre Caracas, luego de que Trump advirtiera en días recientes que Estados Unidos podría comenzar a realizar ataques contra “objetivos terrestres” en Venezuela, bajo el argumento de combatir al narcotráfico que, según su gobierno, opera desde ese país.

Medidas contra el petróleo venezolano

El pasado martes 16 de diciembre, Trump anunció a través de redes sociales que su administración bloqueará a todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela transportando crudo. Además, acusó al gobierno venezolano de robar activos y yacimientos petroleros estadounidenses, en una aparente referencia a las expropiaciones realizadas durante el mandato del expresidente Hugo Chávez.

Estas medidas refuerzan la estrategia de presión económica y diplomática de Estados Unidos contra el régimen de Maduro, que ha sido objeto de sanciones internacionales durante varios años.

Operativos militares en el Caribe

Desde el verano, Trump ordenó un despliegue militar masivo en el Caribe con el objetivo de frenar el tráfico de drogas, actividad de la que también responsabiliza a Venezuela. A partir de septiembre, fuerzas estadounidenses han bombardeado más de dos docenas de supuestas “narcolanchas”, lo que habría provocado la muerte de alrededor de un centenar de personas, según estimaciones preliminares.

El debate se intensificó luego de que Susie Wiles, secretaria del Gabinete presidencial, reconociera en una entrevista reciente que un eventual despliegue militar en suelo venezolano equivaldría a un acto de guerra, lo que sí requeriría el aval del Congreso estadounidense.

Mensaje sin anuncios concretos

Finalmente, el miércoles 17 de diciembre, Trump emitió un mensaje a la nación que había generado expectativas sobre un posible anuncio respecto a Venezuela. Sin embargo, el discurso se centró únicamente en logros de su administración, sin mencionar acciones militares específicas.

Las declaraciones del presidente mantienen abierta la polémica sobre los límites del poder ejecutivo en política exterior y anticipan un escenario de mayor tensión entre Estados Unidos y Venezuela en las próximas semanas.