Trump arremete contra el show de Bad Bunny en el Super Bowl y desata polémica por la música en español

 Trump arremete contra el show de Bad Bunny en el Super Bowl y desata polémica por la música en español

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl protagonizado por Bad Bunny se convirtió en uno de los más comentados de la historia reciente del evento, no solo por su ambiciosa propuesta artística, sino también por las duras críticas lanzadas por el presidente estadounidense Donald Trump.

El show, celebrado en el Levi’s Stadium, fue concebido como un tributo a Puerto Rico y a la cultura latinoamericana, con una narrativa visual que incluyó escenas cotidianas como una boda, un salón de manicura, una licorería y una partida de dominó. Durante poco más de 13 minutos, Bad Bunny interpretó un popurrí de sus mayores éxitos, entre ellos “Tití me preguntó” y “El apagón”, en un espectáculo cantado casi en su totalidad en español.

El artista estuvo acompañado por Lady Gaga y Ricky Martin, además de apariciones especiales de figuras del entretenimiento como Pedro Pascal, Jessica Alba, Karol G y Cardi B. La puesta en escena fue celebrada por amplios sectores del público como una muestra de diversidad cultural en uno de los eventos televisivos más vistos del mundo.

Las críticas de Trump al espectáculo

Pese al entusiasmo generado, Donald Trump expresó su rechazo absoluto a la actuación. A través de su red social Truth Social, calificó el show como “absolutamente terrible, una de las peores presentaciones de la historia”. En referencia al idioma utilizado por el cantante, el mandatario escribió: “Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo”, aludiendo a que la actuación no se ajustaba, a su juicio, a los valores culturales de Estados Unidos.

Trump también criticó las coreografías del espectáculo, señalando que eran “repugnantes”, especialmente para los niños que seguían la transmisión tanto en Estados Unidos como en otros países.

Una polémica anunciada

Las declaraciones no tomaron por sorpresa a los observadores. Desde septiembre, cuando se anunció a Bad Bunny como protagonista del medio tiempo, Trump ya había cuestionado la decisión en entrevistas con medios conservadores, calificándola de “ridícula” y afirmando que desconocía por completo al artista.

Grupos conservadores también se manifestaron en contra del show y promovieron eventos alternativos con artistas afines a su ideología. Sin embargo, la NFL mantuvo su decisión y apostó por una presentación que reflejara la diversidad de su audiencia global.

Con esta actuación, Bad Bunny hizo historia al convertirse en uno de los pocos artistas en liderar el medio tiempo con un repertorio predominantemente en español. La única frase pronunciada en inglés fue “God bless America”, dicha al final del espectáculo, cerrando una presentación que, más allá de las críticas, reavivó el debate sobre identidad, idioma y representación cultural en Estados Unidos.