Trump llama “cobardes” a países de la OTAN por negarse a intervenir en el Estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la tensión internacional tras calificar de “cobardes” a varios países miembros de la OTAN por no sumarse a una operación para reabrir el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo y gas.
A través de su cuenta en Truth Social, Trump criticó a los aliados de la Alianza Atlántica por negarse a participar en una maniobra militar que, según dijo, sería clave para aliviar la presión sobre los mercados energéticos internacionales. El mandatario sostuvo que esos países se quejan por el alto precio del petróleo, pero no están dispuestos a colaborar en una acción que ayudaría a restablecer el tránsito en esa zona.
En su mensaje, el republicano afirmó que varias naciones aliadas no quisieron involucrarse en la lucha para frenar a Irán, pese a considerar que no se le debe permitir desarrollar capacidad nuclear. También aseguró que, ahora que esa batalla ha sido “ganada militarmente”, los socios de Washington solo protestan por las consecuencias económicas. Incluso lanzó una frase que elevó aún más el tono político al señalar que, sin Estados Unidos, la OTAN es “un tigre de papel”.
El Estrecho de Ormuz tiene una relevancia global. Por esa vía marítima pasa cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos, por lo que cualquier alteración en la zona impacta directamente en los precios internacionales del crudo. En medio del conflicto con Irán, la seguridad de esta ruta ha cobrado especial importancia para las principales economías del mundo.
Las declaraciones de Trump también reflejan un nuevo choque entre Estados Unidos y sus aliados tradicionales. En días recientes, el presidente ya había expresado su molestia con varios gobiernos europeos, así como con países como Japón y Corea del Sur, después de que rechazaran su propuesta para integrar una coalición militar enfocada en proteger la navegación en la región.
Esta postura ha dejado ver diferencias sobre el alcance de la respuesta internacional ante la crisis en Medio Oriente. Mientras Washington busca una participación más activa de sus socios, varios gobiernos han optado por mantener distancia y evitar involucrarse de forma directa en una escalada militar.
Con este nuevo pronunciamiento, Trump no solo volvió a cuestionar la solidez de la OTAN, sino que también colocó en el centro del debate la fragilidad de la seguridad energética mundial. La crisis en el Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico para la economía internacional y para el equilibrio político entre Estados Unidos, Europa y sus aliados estratégicos.