Crece la incertidumbre por la operación “Lanza del Sur” en medio de la ofensiva militar de Trump en el Caribe
La reciente puesta en marcha de la operación militar “Lanza del Sur” ha generado un amplio margen de dudas y preocupaciones en el ámbito internacional. El anuncio fue realizado por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, a través de su cuenta oficial en X, donde definió la misión como un esfuerzo para “expulsar a los narcoterroristas del hemisferio” y proteger a su país del flujo de drogas provenientes de Latinoamérica.
Sin embargo, el comunicado careció de detalles fundamentales: ni objetivos concretos, ni calendario operativo, ni alcances geopolíticos. Esta falta de información incrementó la incertidumbre sobre si se trata de un nuevo despliegue militar o simplemente de un renombramiento de operaciones que el Comando Sur ya ejecuta desde agosto en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico oriental.
El anuncio se da en un contexto de creciente presión de la Administración de Donald Trump sobre Venezuela y Colombia, señaladas por Washington como fuentes relevantes del tráfico de drogas hacia territorio estadounidense. En semanas previas, Trump aseguró haber neutralizado rutas marítimas mediante ataques a embarcaciones, donde afirmó que se eliminaron a los tripulantes “involucrados en narcotráfico”.
Antes de conocerse la operación, el secretario de Estado, Marco Rubio, intentó calmar tensiones al descartar incursiones militares en México o acciones unilaterales sin solicitud expresa del Gobierno mexicano. No obstante, respecto a Venezuela y Colombia, el discurso de Trump dejó abierta la posibilidad de ataques a objetivos terrestres, intensificando la inquietud regional.
Desde agosto, Washington ha reforzado su presencia militar con buques de guerra, tropas y un operativo de interdicción marítima que, según informes oficiales, ha dejado más de 76.000 libras de drogas incautadas, al menos 15 ataques a embarcaciones y más de 60 personas fallecidas en estas operaciones. El despliegue incluye al portaaviones USS Gerald R. Ford, uno de los más grandes del mundo.
La falta de claridad sobre el funcionamiento, extensión y finalidades de “Lanza del Sur” agrava la percepción de una escalada militar impulsada por Trump, alimentando alertas diplomáticas y preocupación en países del Caribe y América del Sur. Hasta ahora, el Pentágono no ha ofrecido mayor información sobre la nueva operación, generando un ambiente de confusión en plena ofensiva estadounidense en la región.