Dieta mediterránea podría proteger el corazón y el cerebro, revela nuevo estudio científico

 Dieta mediterránea podría proteger el corazón y el cerebro, revela nuevo estudio científico

Un nuevo estudio científico volvió a poner en el centro de la conversación a la dieta mediterránea, uno de los modelos de alimentación más recomendados en el mundo. La investigación encontró una posible explicación molecular de por qué este patrón alimentario puede favorecer la salud del corazón y del cerebro, sobre todo en personas mayores.

De acuerdo con los hallazgos, el consumo frecuente de alimentos como aceite de oliva, pescado y legumbres se relaciona con mayores niveles de ciertas microproteínas mitocondriales, conocidas como humanina y SHMOOSE. Estas moléculas, aunque pequeñas, parecen desempeñar un papel importante en la protección celular, el metabolismo y el buen funcionamiento cardiovascular y cerebral.

El estudio fue desarrollado por especialistas de la Universidad del Sur de California y de la Universidad de Roma La Sapienza, quienes analizaron a 49 adultos mayores con distintos niveles de adherencia a la dieta mediterránea. Los investigadores midieron en sangre la presencia de estas microproteínas y también evaluaron marcadores relacionados con el estrés oxidativo, un proceso vinculado con el envejecimiento y con diversas enfermedades crónicas.

Los resultados mostraron que las personas que seguían la dieta mediterránea de manera más estricta tenían concentraciones más elevadas de humanina y SHMOOSE. Además, se observó que quienes mantenían este tipo de alimentación presentaban menores niveles de sustancias relacionadas con el daño celular. Esto sugiere que la dieta mediterránea no solo aporta beneficios generales, sino que también podría influir en mecanismos internos que ayudan a proteger al organismo con el paso del tiempo.

Otro hallazgo relevante fue que una mayor cantidad de humanina en sangre se relacionó con una menor presencia de un marcador asociado al estrés oxidativo. En términos simples, esto podría indicar que el cuerpo cuenta con una mejor defensa frente al desgaste celular que suele acompañar al envejecimiento.

Los especialistas consideran que estas microproteínas podrían convertirse en biomarcadores útiles para medir el impacto de la alimentación en la salud y, en el futuro, ayudar a diseñar estrategias de nutrición de precisión. Es decir, planes alimenticios más personalizados según la biología de cada persona.

Aunque se trata de una línea de investigación que todavía necesita más estudios, el trabajo aporta una nueva perspectiva sobre los beneficios de la dieta mediterránea. Más allá de ser vista como una forma saludable de comer, ahora también aparece como una posible aliada para promover un envejecimiento saludable y proteger funciones esenciales del cuerpo, como la actividad cardiovascular y cerebral.