Baja afluencia turística afecta las propinas de trabajadores de Cancún
Las temporadas de baja afluencia turística están afectando las propinas de los trabajadores del sector hotelero en Cancún y otros destinos de Quintana Roo. Este ingreso representa una parte importante de las percepciones de miles de colaboradores, principalmente meseros y personal de camaradería, quienes dependen en gran medida de las gratificaciones que reciben de los visitantes.
Jesús López Mateos, secretario de Organización de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en Cancún, señaló que la disminución en el flujo de turistas tiene un impacto directo en los ingresos de los trabajadores de la industria turística.
El dirigente sindical explicó que los complejos hoteleros implementan diferentes estrategias para mantener el flujo de visitantes durante todo el año. El objetivo es reducir los periodos de inactividad y evitar afectaciones mayores al empleo.
López Mateos recordó que llegó a Cancún en 1983, cuando la demanda laboral se mantenía prácticamente de manera continua. Sin embargo, aseguró que la dinámica del sector ha cambiado y actualmente existen periodos de menor actividad que afectan los ingresos de los trabajadores.
Menor ocupación turística reduce las oportunidades de recibir propinas
De acuerdo con cifras de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres (AHCPMI), al 4 de agosto la ocupación hotelera alcanzaba 49.3% en la Zona Hotelera de Cancún, mientras que el centro de la ciudad registraba 51.1%. En Puerto Morelos la ocupación era de 36% y en Isla Mujeres llegaba a 53.1%.
Para el representante de la CTM, estos niveles reflejan la volatilidad que enfrenta actualmente el mercado turístico. A diferencia de décadas anteriores, ahora existen diversos factores internos y externos que pueden modificar la llegada de visitantes y, por consecuencia, los ingresos de los colaboradores.
Entre estos factores mencionó el incremento en los costos del combustible de aviación, así como la competencia de otros destinos del Caribe que también buscan atraer turistas.
Otro de los problemas identificados es la sobreoferta de infraestructura hotelera. López Mateos explicó que cuando aumenta el número de habitaciones sin que exista un crecimiento proporcional de la demanda, los beneficios económicos se distribuyen entre más establecimientos y trabajadores.
Los reportes de la AHCPMI señalan que, al 4 de agosto, había mil 348 habitaciones fuera de operación en la Zona Hotelera de Cancún, además de 292 en el centro de la ciudad y 893 cuartos cerrados en Puerto Morelos. En la zona continental de Isla Mujeres no se reportaron cifras de cierre.
Propinas en Cancún también resienten el modelo turístico
El panorama laboral también se modificó después de la pandemia. El flujo de propinas directas registró una contracción generalizada, aunque en los hoteles bajo el esquema “Todo Incluido” la gratificación suele formar parte del paquete contratado por los huéspedes.
A esta situación se suma la aplicación gradual de la reforma laboral que contempla la reducción de la jornada hasta llegar a 40 horas semanales. En un escenario de baja ocupación, los trabajadores deberán reorganizar sus presupuestos debido a los cambios en sus percepciones.
Además, la expansión de las rentas vacacionales y plataformas digitales de alojamiento representa una competencia adicional para la hotelería tradicional. Este tipo de hospedaje permite que algunos visitantes encuentren departamentos y viviendas a precios menores, reduciendo parte de la demanda de habitaciones hoteleras.
De acuerdo con López Mateos, esta transformación ha modificado la manera en que se distribuye el gasto turístico y también puede repercutir en los ingresos de quienes trabajan directamente en los hoteles.
Trabajadores buscan otras fuentes de ingreso
La disminución de las propinas también ha obligado a algunos trabajadores a buscar alternativas para complementar sus ingresos.
Brandon Chi, de 26 años, trabaja como mesero en un complejo hotelero de Playa del Carmen. Después de permanecer tres semanas sin actividad laboral y sin recibir un llamado para reincorporarse, comenzó a realizar trabajos independientes de plomería para obtener ingresos adicionales.
El trabajador explicó que recibe un salario base quincenal de 5 mil pesos, mientras que las propinas han disminuido considerablemente respecto a lo que obtenía cuando comenzó a trabajar en el sector hace ocho años.
Después de la distribución de las gratificaciones entre el equipo operativo, Chi actualmente obtiene entre 200 y 300 pesos diarios en propinas, cantidad que utiliza principalmente para cubrir sus gastos de transporte.
La cifra representa una reducción importante frente a los 700 a mil pesos diarios que llegó a recibir anteriormente.
La situación refleja el impacto que tienen las temporadas de baja afluencia turística en los trabajadores de Cancún y otros destinos de Quintana Roo. Para el sector laboral, mantener una llegada constante de visitantes será clave para recuperar las oportunidades de empleo y mejorar los ingresos que dependen directamente de las propinas.