Comunidades de Chilapa piden auxilio urgente por ataques de Los Ardillos en Guerrero
La violencia en la región Montaña Baja de Guerrero continúa agravándose. Integrantes del Concejo Indígena y Popular-Emiliano Zapata denunciaron el asesinato de tres de sus miembros presuntamente a manos del grupo criminal Los Ardillos, además de reportar la desaparición de otras dos personas y el desplazamiento forzado de más de mil habitantes en comunidades del municipio de Chilapa de Álvarez.
De acuerdo con la organización indígena, las víctimas fueron identificadas como José Guadalupe Ahuejote Xantenco, Víctor Ahuejote Arribeño y Abraham Jiménez Chautla, quienes formaban parte activa del movimiento comunitario en defensa de los pueblos nahuas de la región.
Hallan cuerpos en carretera de Chilapa
Los cuerpos de José Guadalupe Ahuejote Xantenco y Víctor Ahuejote Arribeño fueron localizados durante la mañana cerca del crucero de Papaxtla, sobre la carretera que conecta Chilapa con Tlapa de Comonfort.
Junto a ellos fueron encontrados otros dos cadáveres que hasta el momento permanecen sin identificar.
Automovilistas reportaron el hallazgo a las autoridades, mientras fuentes policiacas señalaron que los cuerpos habrían sido abandonados entre las 3:00 y las 4:00 de la madrugada.
Horas más tarde, el CIPOG-EZ confirmó también la muerte de Abraham Jiménez Chautla durante los ataques registrados en la comunidad de Alcozacán.
Denuncian ataques con drones y armas de alto calibre
La organización informó que la ofensiva criminal suma ya seis días consecutivos.
Según testimonios difundidos por habitantes de la zona, los ataques han incluido disparos con armas de fuego y explosivos lanzados mediante drones contra comunidades como:
- Xicotlán
- Tula
- Acahuehuetlán
- Alcozacán
Los pobladores aseguran que la violencia ha provocado incendios de viviendas, muerte de animales de traspatio y la destrucción parcial de infraestructura comunitaria.
Más de mil personas desplazadas en Guerrero
Uno de los aspectos más alarmantes del conflicto es el desplazamiento forzado de familias enteras.
Aunque autoridades estatales habían reportado inicialmente 70 personas desplazadas, dirigentes del CIPOG-EZ aseguran que la cifra supera las mil personas, muchas de ellas mujeres, niñas, niños y adultos mayores.
Videos difundidos en redes sociales muestran a decenas de familias caminando por carreteras y senderos improvisados en busca de refugio.
La mayoría de los desplazados se encontraba resguardada en Alcozacán, comunidad que también fue alcanzada por los recientes ataques.
Acusan abandono institucional
El dirigente del CIPOG-EZ, Jesús Plácido Galindo, acusó a los gobiernos estatal y federal de no brindar protección efectiva a las comunidades.
Incluso cuestionó las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a la atención en la zona.
“El gobierno nos ha abandonado”, denunció.
También señaló presunta omisión por parte de autoridades estatales encabezadas por la gobernadora Evelyn Salgado.
Llamado urgente a organismos de derechos humanos
A través de comunicados y videos, habitantes de las comunidades afectadas solicitaron la intervención inmediata de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.
El mensaje fue dirigido al Ejército Zapatista de Liberación Nacional, al Congreso Nacional Indígena, colectivos sociales y medios de comunicación.
La exigencia principal es clara: presencia inmediata de fuerzas de seguridad y protección para las comunidades indígenas que permanecen bajo amenaza.
La crisis en Chilapa vuelve a encender las alertas sobre la violencia estructural que persiste en varias regiones de Guerrero, donde comunidades enteras siguen enfrentando desplazamiento, ataques armados y falta de respuesta institucional.