Consumir aceitunas a diario podría ayudar a reducir el colesterol; lavarlas disminuye el exceso de sodio
Las aceitunas son consideradas uno de los alimentos más representativos de la dieta mediterránea y, de acuerdo con especialistas en nutrición y salud cardiovascular, su consumo moderado puede aportar importantes beneficios al organismo, especialmente en la reducción del colesterol y la protección del corazón.
Ricas en ácidos grasos monoinsaturados, antioxidantes naturales y vitamina E, las aceitunas ayudan a disminuir los niveles de colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”, además de combatir el daño oxidativo que afecta las células del cuerpo.
Organismos como la American Heart Association y la Fundación Española del Corazón señalan que este tipo de grasas saludables contribuyen a mejorar la salud cardiovascular y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas cuando forman parte de una alimentación equilibrada.
Además de sus propiedades antioxidantes, las aceitunas contienen vitamina A, calcio, cobre e hierro, y poseen un bajo contenido de carbohidratos y calorías, lo que las convierte en un alimento versátil y nutritivo.
Sin embargo, especialistas advierten que uno de los principales inconvenientes de las aceitunas es su elevado contenido de sodio debido al proceso de curado y conservación. Una porción estándar de aproximadamente 28 gramos puede contener entre 248 y 525 miligramos de sodio, lo que representa hasta el 23 % de la cantidad máxima diaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud.
El exceso de sodio está relacionado con un mayor riesgo de hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. De acuerdo con el Centers for Disease Control and Prevention (CDC), cada gramo adicional de sodio consumido al día puede incrementar el riesgo de problemas cardíacos y cerebrovasculares.
Por esta razón, expertos recomiendan moderar el consumo de aceitunas y optar por variedades bajas en sal. También aconsejan lavarlas o remojarlas antes de consumirlas, ya que este sencillo procedimiento puede reducir hasta un 30 % de su contenido de sodio, según la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria.
Los nutricionistas sugieren consumir entre cinco y diez aceitunas al día y combinarlas con alimentos frescos como verduras, ensaladas y aliños naturales a base de aceite de oliva virgen extra y limón. Esto permite aprovechar sus beneficios sin aumentar de forma excesiva la ingesta de sal.
Diversos estudios publicados en la revista médica The Lancet destacan que la dieta mediterránea, rica en aceite de oliva y aceitunas, está asociada con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares y una mejor salud metabólica.
Especialistas también recomiendan revisar cuidadosamente las etiquetas nutricionales al comprar aceitunas, especialmente las versiones rellenas, marinadas o enlatadas, ya que suelen contener cantidades más elevadas de sodio y conservadores.
Consumidas con moderación y dentro de una dieta balanceada, las aceitunas pueden convertirse en un aliado importante para la salud del corazón y el control del colesterol.