Descubren que el cometa interestelar 3I/ATLAS podría ser más antiguo que el Sol
Un equipo internacional de astrónomos descubrió que el cometa interestelar 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar identificado hasta ahora y el más brillante observado desde la Tierra, podría haberse formado hace miles de millones de años alrededor de una estrella mucho más antigua que el Sol.
El hallazgo, publicado en la revista científica Nature Astronomy, representa un avance importante para comprender cómo se formaron algunos de los primeros sistemas planetarios del universo. Gracias a observaciones realizadas con el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), los investigadores lograron analizar por primera vez la composición química de un cometa originado fuera del Sistema Solar.
Los resultados indican que 3I/ATLAS podría tener más del doble de antigüedad que el Sol, cuya edad se estima en aproximadamente 4 mil 600 millones de años.
¿Qué es el cometa interestelar 3I/ATLAS?
El 3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar descubierto por la comunidad científica, después de 1I/ʻOumuamua, detectado en 2017, y 2I/Borisov, localizado en 2019.
A diferencia de los dos visitantes anteriores, este cometa destacó por su extraordinario brillo, lo que permitió a los científicos obtener información mucho más precisa sobre su composición.
Los cometas interestelares son cuerpos helados que se forman alrededor de estrellas distintas al Sol y que, debido a diversos procesos gravitacionales, pueden viajar durante millones o incluso miles de millones de años hasta ingresar en otros sistemas planetarios, como ocurrió con el Sistema Solar.
Las huellas químicas revelaron su antigüedad
Para determinar el origen del cometa, los investigadores utilizaron el instrumento UVES del Very Large Telescope, con el que analizaron las proporciones de distintos isótopos de carbono y nitrógeno presentes en el gas que rodea al objeto.
Estas proporciones químicas funcionan como una especie de «huella digital», ya que reflejan las condiciones existentes cuando el cometa se formó y permanecen prácticamente inalteradas durante su largo recorrido por el espacio.
Los resultados sorprendieron al equipo científico.
El análisis mostró niveles inusualmente elevados de determinados isótopos de carbono y nitrógeno, diferentes a los observados en los cometas del Sistema Solar.
De acuerdo con Aravind Krishnakumar, investigador de la Universidad de Lieja y coautor del estudio, estas características indican que el objeto probablemente se originó alrededor de una estrella antigua con baja metalicidad, es decir, con pocos elementos pesados en su composición.
Un visitante que nació cuando el universo era más joven
Los científicos consideran que la estrella donde nació 3I/ATLAS se formó en una época en la que el universo contenía muchos menos elementos químicos pesados que en la actualidad.
Por ello, creen que el cometa es significativamente más antiguo que nuestro propio Sistema Solar.
La investigadora Cyrielle Opitom, de la Universidad de Edimburgo, explicó que estos objetos funcionan como auténticos fósiles cósmicos.
«Son una especie de fósiles del proceso de formación planetaria ocurrido muy lejos de nosotros, pero que hoy tenemos la oportunidad de estudiar de cerca», señaló.
Por su parte, Rosemary Dorsey, investigadora de la Universidad de Helsinki, destacó que el cometa ofrece una oportunidad única para estudiar un sistema planetario que existía mucho antes del nacimiento del Sol.
Un descubrimiento que ayuda a entender el origen del universo
Los especialistas consideran que este tipo de investigaciones permitirá comprender mejor cómo evolucionaron las primeras generaciones de estrellas y planetas.
Cada objeto interestelar que atraviesa el Sistema Solar aporta información valiosa sobre regiones del universo que, de otra forma, serían prácticamente imposibles de estudiar directamente.
Además, el análisis de estos cuerpos ayuda a comparar los procesos de formación planetaria ocurridos en otros sistemas con los que dieron origen a la Tierra y al resto de los planetas del Sistema Solar.
El futuro de la investigación de objetos interestelares
Aunque 3I/ATLAS ya comenzó a alejarse del Sol y pronto dejará de ser visible para los instrumentos actuales, los científicos confían en que el próximo Telescopio Extremadamente Grande (ELT) del Observatorio Europeo Austral permitirá estudiar futuros objetos interestelares con una precisión sin precedentes.
Este nuevo observatorio podrá analizar incluso cometas mucho menos brillantes que 3I/ATLAS, ampliando el conocimiento sobre el origen de estos viajeros cósmicos.
Los investigadores destacan que el estudio de los objetos interestelares es una disciplina relativamente reciente y que cada nuevo descubrimiento cambia la manera en que se entiende la evolución del universo.
Con un posible origen que se remonta a los primeros miles de millones de años de la historia cósmica, 3I/ATLAS se perfila como uno de los cometas más fascinantes jamás observados y una pieza clave para reconstruir la formación de antiguos sistemas planetarios mucho antes del nacimiento del Sol.